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Tampico celebró este 4 de septiembre uno de sus sabores más representativos y, al mismo tiempo, una historia familiar que se ha mantenido durante casi un siglo con el Día de la Torta de la Barda.
De manera simultánea, Tortas René y su hijo Cepillín conmemoraron 98 años de trayectoria con un festejo en el que se compartieron más de 300 tortas con la ciudadanía, además de ofrecer un concierto gratuito.
La celebración reunió a clientes, familias y visitantes en uno de los negocios tradicionales de la zona sur de Tamaulipas y permitió recordar una historia que comenzó en 1928 y que ha pasado de generación en generación.
Para la familia Bracamontes, llegar a 98 años representa mucho más que mantener abierto un negocio: significa conservar una tradición gastronómica que terminó convirtiéndose en parte de la identidad de Tampico.
René e hijo, propietarios de tortas René. FOTO | Axel Hassel
¿Cómo celebró Tortas René y su hijo Cepillín sus 98 años?
El aniversario se llevó a cabo este jueves 4 de septiembre, coincidiendo con el Día de la Torta de la Barda, una fecha que cada año pone los reflectores sobre uno de los platillos más representativos de Tampico.
Como parte del festejo, la familia regaló más de 300 tortas a la ciudadanía, convirtiendo la celebración en una jornada de convivencia alrededor de este tradicional alimento.
El aniversario también permitió reconocer a las generaciones que han mantenido el negocio en funcionamiento desde 1928.
Actualmente, son cuatro generaciones las que han participado en la historia familiar, mientras que la quinta generación comienza a tomar fuerza para continuar con la tradición.
Jorge Arturo Bracamontes ha señalado que mantener vigente el negocio durante casi un siglo ha sido posible gracias a la constancia de la familia y a la respuesta de los clientes, muchos de los cuales llegan desde distintos puntos de México e incluso de otros países para probar la tradicional Torta de la Barda.
¿Por qué la Torta de la Barda representa tanto para Tampico?
La Torta de la Barda se convirtió con el paso de los años en mucho más que una comida para quienes trabajaban en la zona portuaria.
Actualmente, es uno de los platillos que identifican a Tampico y una parada prácticamente obligada para quienes visitan la ciudad.
Su característica combinación de ingredientes es parte de lo que la hace reconocible: pan francés, frijoles, jamón, queso amarillo, queso de puerco, queso blanco, salsa de chicharrón, chorizo, aguacate, tomate, cebolla y carne deshebrada.
La preparación ha logrado mantenerse vigente pese al paso de las generaciones. Para la familia Bracamontes, una de las mayores satisfacciones es recibir a personas que conocen la Torta de la Barda por recomendación y llegan a Tampico específicamente para probarla.
La tradición incluso ha cruzado fronteras. El negocio ha recibido visitantes de ciudades como Monterrey, Querétaro, San Luis Potosí y Ciudad de México, además de personas procedentes de Estados Unidos y países europeos.
La señora católica en tortas René. FOTO | Axel Hassel
¿Cómo comenzó la historia de Tortas René y su hijo Cepillín?
La historia se remonta a 1928, cuando José María Bracamontes llegó a Tampico procedente de Michoacán en busca de trabajo y comenzó a vender alimentos en las inmediaciones de la zona portuaria.
Aquella primera preparación era muy distinta a la torta que actualmente conocen los tampiqueños. Entre sus ingredientes se encontraban sardina, frijoles, jitomate, cebolla, chile y sal, una combinación sencilla que servía como alimento para los trabajadores de la zona.
Con el paso de los años, la receta comenzó a evolucionar y se incorporaron nuevos ingredientes hasta llegar a la preparación que hoy conocemos como Torta de la Barda.
El nombre también está relacionado con su origen, pues el negocio se encontraba cerca de la barda que delimitaba la zona portuaria. Por ello, los propios clientes comenzaron a identificar estas preparaciones como las “tortas de la barda”.
Desde entonces han pasado 98 años y cuatro generaciones de la familia han participado en la conservación de esta tradición.
Ahora, mientras la quinta generación comienza a tomar parte en el negocio, Tortas René y su hijo Cepillín continúa formando parte de la historia gastronómica de Tampico, una tradición que este 4 de septiembre volvió a celebrarse con cientos de tortas compartidas con la ciudadanía.