Nuevo León

Una estatua viviente que regala algo más que una sonrisa

Entre el ir y venir de las calles del Centro de Monterrey, un personaje viviente invita a niños y adultos a detenerse unos segundos para recibir un mensaje que, en ocasiones, llega justo en el momento indicado.


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Copiar Liga
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En medio del movimiento de la avenida Juárez, donde las personas caminan apresuradas para llegar a sus destinos, hay un personaje que consigue algo poco común: hacer que la gente se detenga.

Su rostro y vestimenta llaman la atención de quienes pasan por el lugar. Algunos lo observan con curiosidad, otros se acercan acompañados de sus hijos y hay quienes, sin importar la edad, buscan conocer el mensaje que guarda en su cofre.

Se trata de un hombre de 42 años que desde hace aproximadamente 14 años se dedica a este trabajo como estatua viviente, una actividad que combina la expresión artística, la creatividad y el contacto con las personas.

¿Qué sucede cuando alguien deposita una moneda en su caja?

De inmediato rompe su inmovilidad, abre el cofre y permite que la gente elija un mensaje hecho rollito. Son alrededor de 50 mensajes diferentes, dirigidos tanto a niños como a adultos.

Lo curioso es que, aunque pudiera parecer un entretenimiento para los más pequeños, las personas adultas también se acercan en busca de una palabra que les alegre el día.

Y es que su intención va más allá de recibir una moneda: busca provocar una pequeña pausa en medio de las preocupaciones y el ritmo acelerado de la vida cotidiana.

“Ese es el punto de ese pequeño alto en el día, en el trajín de todos los días. A veces, con esa pequeña frase, le cambia uno un poquito el chip que trae”, comparte.

¿Qué significa para ti cuando alguien regresa para decirte que la frase que recibió llegó justo cuando la necesitaba?

Para él, esos momentos representan una de las mayores satisfacciones de su trabajo. A través de su página en redes sociales también recibe mensajes de personas que le cuentan cómo las palabras que encontraron en su cofre coincidieron con alguna situación que estaban viviendo.

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La sonrisa de los niños y las expresiones de sorpresa de quienes descubren que el personaje puede moverse también forman parte de esas experiencias que hacen especial su actividad.

Detrás de esa apariencia que parece inmóvil existe un trabajo artesanal que requiere paciencia y dedicación.

Su maquillaje le toma aproximadamente media hora, utilizando productos especiales para cuidar su rostro y cuello. Sin embargo, preparar y retocar su vestuario es una tarea mucho más laboriosa.

¿Cuánto tiempo dedicas a preparar tu vestimenta y los accesorios que forman parte de tu personaje?

Elaborar y pintar su traje puede llevarle hasta tres días. Él mismo realiza buena parte de los detalles, prepara mezclas de pintura para conseguir los tonos que busca y también fabrica algunos de sus accesorios, como el sombrero y otros elementos que complementan su caracterización.

Su gusto por el arte, el dibujo y la pintura lo ha llevado a desarrollar otras creaciones, entre ellas lámparas decorativas en forma de luna.

Aunque su trabajo también representa una manera de obtener ingresos, reconoce que la respuesta de la gente y los mensajes que recibe son una recompensa que disfruta especialmente.

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¿Qué te gustaría que las personas se llevaran después de acercarse a ti, además de la frase que reciben?

Quizá la respuesta está en esos pequeños momentos que consigue provocar: una sonrisa, una sorpresa, una reflexión o simplemente unos segundos para dejar de pensar en las prisas del día.

Su presencia no siempre está en el mismo sitio. Entre semana suele encontrarse en la avenida Juárez o en la calle Morelos, mientras que los fines de semana también puede instalarse en la Macroplaza o el Parque Fundidora.

Hoy lo encontramos sobre la avenida Juárez, casi a la altura de Padre Mier, donde continúa invitando a los transeúntes a hacer algo tan sencillo y, a veces, tan necesario: detenerse un momento.

Porque entre tantas prisas, una frase bonita, una sonrisa y un pequeño alto en el camino también pueden hacer la diferencia.

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