Así nació Sugar Cakees & Rolls: el emprendimiento de dos hermanas que conquista Apodaca con sus roles de canela
Kim y Yess transformaron un pasatiempo en un exitoso emprendimiento familiar. Mientras estudian la universidad, elaboran roles de canela que ya son un éxito en Apodaca.
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Lo que comenzó como una idea entre dos hermanas hoy se ha convertido en uno de esos negocios que demuestran que los sueños pueden crecer cuando se combinan esfuerzo, constancia y apoyo familiar.
Las jóvenes cuentan que desde pequeñas les gustaba preparar pasteles, pero un día decidieron dar el siguiente paso y vender algo en la calle. Aunque nunca antes habían horneado roles de canela, hicieron una prueba en casa y fueron los integrantes de su familia quienes les dieron el visto bueno.
Con apenas 15 roles listos para vender, Kim tomó una canasta, venció la pena y los nervios, y salió a ofrecerlos en el punto que habían elegido por ser un lugar donde los clientes podían detenerse con facilidad.
¿Cómo pasaron de vender 15 roles a tener filas de clientes?
El cambio llegó cuando decidieron publicar sus productos en TikTok. Poco a poco comenzaron a llegar más personas, hasta que las filas se hicieron parte de su rutina. Hoy reciben clientes de distintos municipios que acuden especialmente para probar sus famosos roles.
Lo que inició con un solo sabor también fue creciendo. Actualmente ofrecen alrededor de diez variedades, entre ellas el tradicional, Nutella, Ferrero, Kinder Delice, avellana y un sabor de temporada que cambia cada semana.
Los roles tienen un costo de 65 pesos, mientras que la edición especial de temporada cuesta 80 pesos.
Durante la visita, tuve la oportunidad de probar precisamente el rol de temporada, que esa semana era de mango. Venía cubierto con un glaseado ligero y decorado con trocitos de mango fresco.
La experiencia fue muy agradable. El sabor de la canela está perfectamente equilibrado, sin ser intenso, mientras que el glaseado aporta dulzura sin llegar a empalagar. Además, el tamaño del rol es bastante generoso, por lo que fácilmente puede compartirse entre dos personas.
¿Quiénes hacen posible este emprendimiento familiar?
Detrás de cada rol también está el respaldo de toda una familia.
Su mamá participa en la preparación de las recetas y es una de las principales inspiraciones para ambas. Su papá se encarga de apoyarlas con la parte más pesada, como cargar las cajas y ayudar en la logística cuando acuden a festivales o reuniones donde también venden sus productos.
Mientras hacen crecer su negocio, las dos continúan con sus estudios universitarios.
Actualmente venden sus roles los martes, jueves y sábados en Apodaca, a un lado de A y D en la avenida Concordia, aunque aseguran que muchos de sus clientes llegan desde otros municipios del área metropolitana.
Las hermanas coinciden en que el camino no siempre es sencillo, pero aseguran que vale la pena intentarlo.
Invitan a quienes tienen una idea de negocio a no rendirse, a vencer el miedo y confiar en su trabajo, porque un pequeño proyecto puede convertirse en una empresa cuando existe dedicación y perseverancia.
Hoy, aquellos 15 roles que un día salieron en una canasta son el inicio de una historia que sigue creciendo gracias al talento, el apoyo de su familia y la preferencia de clientes que ya no conciben un martes, jueves o sábado sin disfrutar uno de sus famosos roles de canela.