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Cada año, el Simulacro Nacional se realiza para fortalecer la cultura de prevención y medir la capacidad de respuesta ante emergencias como los sismos.
Esta alerta ayuda a los capitalinos a tomar precauciones y medidas desde antes. Foto: Blogcires/Instagram
Esto significa que:
No necesita conexión a internet.
No depende de datos móviles.
No importa la compañía telefónica.
Puede sonar aunque el celular esté en silencio.
En términos simples, la antena envía la señal y todos los teléfonos compatibles en esa área la reciben al mismo tiempo.
¿Por qué llega antes de que se sienta el sismo?
La explicación está en la física. Las señales de radio viajan a aproximadamente 300 mil kilómetros por segundo, es decir, a la velocidad de la luz. En cambio, las ondas sísmicas avanzan en promedio a unos 7 kilómetros por segundo.
Esa diferencia permite que la alerta se transmita casi de inmediato, mientras el movimiento telúrico aún está en camino hacia la capital.
Por ejemplo, si un sismo ocurre en la costa de Guerrero, la Ciudad de México puede tener alrededor de 40 segundos antes de que se perciba el movimiento. Si el epicentro está más lejos, como en Chiapas, el tiempo de aviso puede extenderse hasta dos minutos.
No siempre es un minuto exacto. El tiempo depende de la distancia y la ubicación del epicentro.
La señal proviene del Sistema de Alerta Sísmica Mexicano (SASMEX), que cuenta con sensores instalados principalmente en la costa del Pacífico mexicano. Cuando detectan un sismo que puede generar afectaciones, se activa el sistema y la alerta se distribuye tanto a los altavoces urbanos como a la red de radiodifusión celular.
Más allá del sonido, el simulacro permite comprobar que el sistema funciona y, sobre todo, medir qué tan rápido reaccionan las personas.