Esto quieren hacer en el norte de Tamaulipas para que llueva y reducir la sequía
Con presas casi vacías en el norte del estado, autoridades preparan bombardeo de nubes para intentar generar lluvia y aliviar la crisis hídrica.
La estrategia busca aliviar la crisis hídrica que afecta principalmente a municipios fronterizos, donde las lluvias han sido escasas en los últimos años. Foto / Gobierno del Estado de Tamaulipas
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La estrategia busca aliviar la crisis hídrica que afecta principalmente a municipios fronterizos, donde las lluvias han sido escasas en los últimos años y el nivel de almacenamiento en las presas se encuentra en niveles alarmantes.
Secretario general de Gobierno, Héctor Joel Villegas González. Foto / Gobierno del Estado
¿Puede un avión traer lluvia en medio de la sequía?
El secretario general de Gobierno, Héctor Joel Villegas González, informó que el estado ya cuenta con esta aeronave y con un equipo especializado para ponerla en operación cuando las condiciones meteorológicas lo permitan.
Explicó que el proceso consiste en dispersar cloruro de plata en las nubes para favorecer la precipitación. Sin embargo, aclaró que no se trata de “crear” nubes, sino de aprovechar la nubosidad existente para hacer más eficiente la lluvia.
Para ello, meteorólogos de Protección Civil monitorean constantemente el clima y detectan las zonas con mayor posibilidad de intervención.
El avión “Tláloc”, una aeronave especializada para estimular lluvias mediante el bombardeo de nubes. Foto / Gobierno del Estado
¿Qué tan grave es la crisis de agua en la frontera de Tamaulipas?
Estos niveles mantienen en alerta a productores agrícolas y ganaderos, quienes dependen del agua para sus cultivos y actividades. En contraste, presas como la Marte R. Gómez presentan un panorama más favorable con 69.8%, permitiendo cierto margen de abastecimiento.
En la zona sur del estado, la situación es menos complicada, con presas que superan el 60% de almacenamiento.
El avión “Tláloc”, una aeronave especializada para estimular lluvias mediante el bombardeo de nubes. Foto / Gobierno del Estado
¿Funcionará de nuevo la estrategia del bombardeo de nubes?
Las autoridades confían en que sí. En 2023, Tamaulipas recurrió a esta técnica en siete ocasiones para enfrentar la sequía, con resultados que en algunas regiones dejaron hasta 8 milímetros de lluvia.
Cada intervención tuvo un costo aproximado de 340 mil pesos, cubierto por la Comisión Nacional de Zonas Áridas, lo que representó una inversión de más de 2.3 millones de pesos.
Hoy, para miles de familias del campo, “Tláloc” no es solo un avión: es una posibilidad. Una esperanza que vuela alto en busca de nubes, mientras abajo la tierra espera agua para seguir dando vida.