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La emblemática figura resguardada en el Barrio El Cardonal de Tula, Tamaulipas, posee una antigüedad calculada de más de 300 años.
Esta pieza ha sido transmitida de generación en generación dentro de la familia Morales, y quienes han tenido su cuidado y administración en las últimas generaciones están José María, su madre Doña Modesta Mendoza García y su tía Antonia Morales Maldonado.
Los registros históricos y la tradición oral señalan que la escultura está elaborada con madera de un árbol conocido regionalmente como patol.
Los científicos e investigadores apuntan que las propiedades de los alcaloides de esta planta habrían contribuido a que la madera permanezca intacta; de este modo, la efigie se mantiene protegida dentro de un cajón de cristal en el recinto.
¿Por qué se ha convertido en un centro de peregrinación nacional?
Año con año, las festividades principales congregan a multitudes procedentes de diversos municipios de Tamaulipas y de distintas entidades de la república. Incluso, numerosos devotos organizan viajes en autobuses especiales desde el vecino país del norte; esta masiva afluencia posiciona al santuario tulteco como uno de los puntos de devoción más concurridos del país.
Los creyentes arriban al recinto para cumplir mandas, entregar ofrendas florales, encender veladoras o depositar placas de agradecimiento. Las muestras de gratitud por los deseos concedidos abarcan escritos detallados y objetos metálicos conocidos como milagros, todo ello desborda la capacidad del espacio, evidenciando el arraigo profundo de esta creencia.
Capilla de la Santa Muerte en Tula | FOTO: Especial
Aunque el adoratorio recibe visitantes de forma constante durante todo el año, en especial en esta temporada de Día de Muertos, el punto álgido ocurre cada 20 de abril.
En esa fecha señalada, los devotos entonan las tradicionales mañanitas acompañados por mariachis y agrupaciones musicales; la atmósfera festiva se enriquece con la llegada de danzantes que llenan de color las calles aledañas.
Como parte central de la celebración, los administradores ofrecen alimentos de manera gratuita a todos los asistentes. Los recursos económicos que se recolectan mediante aportaciones voluntarias y donativos en efectivo se destinan íntegramente a la organización de esta fiesta anual; así, la comunidad reafirma su compromiso de mantener viva la tradición comunitaria.
La gran festividad es el 20 de abril, pero el 2 de noviembre también recibe a muchos devotos | FOTO: Especial
¿Cómo conviven la fe popular y la religión católica?
Una de las particularidades más notables de este adoratorio es la profunda raíz católica de sus propios custodios y devotos. Al ingresar a la capilla, los visitantes conviven con la imagen principal flanqueada por símbolos tradicionales como la Virgen de Guadalupe y un crucifijo.
Los custodios aclaran que las prácticas se desarrollan en un marco de respeto y libertad de creencias; la mayoría de las personas que acuden a encomendarse a la "niña de blanco" participan también de los sacramentos y misas parroquiales.
De esta manera, se manifiesta una sincretización cultural muy particular en el corazón del pueblo mágico de Tula.
Creyentes de la Santa Muerte que visitan su capilla | FOTO: Especial
¿Dónde se ubica este emblemático santuario en Tamaulipas?
El histórico recinto se encuentra situado exactamente en la calle Primero de Mayo número 5, dentro del Barrio El Cardonal.
Las puertas de la capilla permanecen abiertas para recibir a los peregrinos de lunes a domingo en un horario de 8:00 de la mañana a 6:00 de la tarde; el único día en que el sitio suspende el acceso al público es el jueves, jornada reservada para labores de mantenimiento y descanso.
Con el paso de las décadas, este espacio ha trascendido las fronteras locales para atraer las miradas de investigadores y curiosos de todo México. La devoción a la Santa Muerte en Tula sigue escribiendo capítulos de fe multitudinaria; lejos de extinguirse, la afluencia de fieles continúa multiplicándose en cada aniversario.