Pez diablo deja de ser un problema gracias a proyecto de la UAT que lo convierte en alimento animal
Estudiantes de la UAT desarrollaron un proyecto que transforma el pez diablo en alimento para ovinos y gatos, con el potencial de reducir el impacto ambiental de esta especie invasora.
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Lo que durante años ha representado una amenaza para los ríos y lagunas de Tamaulipas podría convertirse en una oportunidad para el sector agropecuario.
Además de ofrecer una alternativa para aprovechar esta especie, la iniciativa busca disminuir el impacto ecológico que provoca en los cuerpos de agua y abrir una nueva fuente de ingresos para comunidades pesqueras afectadas por su proliferación.
Su rápida reproducción, resistencia a condiciones extremas y la ausencia de depredadores naturales han favorecido su expansión. Como consecuencia, desplaza a especies nativas, altera el equilibrio de los ecosistemas acuáticos y reduce las capturas de peces de importancia comercial, afectando directamente a pescadores artesanales, especialmente en la región de El Mante.
Especialistas también advierten que compite por alimento y refugio con otras especies, lo que incrementa el deterioro ambiental de los cuerpos de agua donde se establece.
¿Cómo convirtió la UAT el pez diablo en alimento para animales?
El proyecto fue desarrollado por los estudiantes Adrián Hernández Nieto, Sebastián Fernández Rivera y Judith de León Sánchez, de la Unidad Académica Multidisciplinaria Mante, bajo la asesoría del investigador Alejandro Trujillo Jiménez.
La investigación consistió en recolectar ejemplares de pez diablo y someterlos a un proceso de cocción para conservar sus propiedades nutricionales.
Los filetes fueron mezclados con zanahoria y chayote para elaborar alimento húmedo para gatos, mientras que el resto del pescado se procesó para obtener harina, la cual se incorporó a una mezcla de melaza, maíz y sales minerales para fabricar bloques nutricionales destinados a ovinos.
De acuerdo con los responsables del proyecto, las pruebas experimentales mostraron buena aceptación del alimento por parte de los animales y resultados favorables durante las evaluaciones realizadas. No obstante, precisaron que los ensayos continúan y será necesario realizar nuevas investigaciones para validar su aplicación a mayor escala.
¿Qué beneficios tendría aprovechar el pez diablo en Tamaulipas?
Más allá del desarrollo de un nuevo alimento animal, la propuesta plantea una alternativa para convertir una especie invasora en un recurso con valor comercial.
Si el modelo logra escalarse, cada pez diablo retirado de los cuerpos de agua dejaría de representar un problema ambiental para convertirse en materia prima para la elaboración de productos destinados al sector pecuario.
Esto podría incentivar campañas permanentes de captura, disminuir la presión que ejerce esta especie sobre los ecosistemas y generar ingresos adicionales para las comunidades pesqueras.
La iniciativa también promueve principios de economía circular al transformar una plaga en un producto útil.
¿Qué sigue para el proyecto del pez diablo desarrollado por la UAT?
La innovación permitió que la delegación de la Unidad Académica Multidisciplinaria Mante obtuviera el tercer lugar en la Feria de Ciencias e Ingenierías Tamaulipas (FECIT) 2026, dentro de la categoría Agroindustria y Alimentos.
Aunque el proyecto aún se encuentra en una etapa académica y experimental, sus resultados abren la puerta a futuras investigaciones para evaluar su viabilidad comercial y su implementación a mayor escala.
En un estado donde el pez diablo continúa expandiéndose por distintos cuerpos de agua, esta propuesta demuestra que la investigación científica puede ofrecer soluciones innovadoras a un problema ambiental que durante años ha afectado a los ecosistemas y a la actividad pesquera.