Tamaulipas y el fascinante sistema volcánico que sigue vivo bajo el agua
Con aguas que alcanzan los 34 grados centígrados y una conexión directa con la actividad volcánica del Pleistoceno, este conjunto de ocho cenotes representa uno de los laboratorios geológicos más importantes del planeta.
El Zacatón en Aldama, Tamaulipas, es uno de los lugares más profundos del mundo | FOTO: Turismo Tamaulipas
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De acuerdo con las investigaciones compartidas por el profesor Jorge Rodríguez, apasionado de la geología local, este conjunto no es solo un paisaje impresionante, sino un sistema kárstico-vulcanogénico cuya formación está íntimamente ligada a la furia volcánica que alguna vez dominó la región.
A diferencia de otros sistemas en el mundo, los cenotes de Aldama son hidrotermalmente activos. Esto significa que, aunque los aproximadamente 25 volcanes del Campo Volcánico de Aldama se consideran inactivos desde hace unos 240,000 años, el calor de la tierra sigue presente.
La interacción entre el agua subterránea y los remanentes de actividad térmica crea un entorno donde el agua no solo es cristalina, sino que emerge con temperaturas y composiciones químicas que desafían lo convencional.
¿Cómo está conformado este sistema hidrotermalmente activo?
El secreto detrás del color y la temperatura de estos cenotes radica en su origen. Durante el Pleistoceno, la actividad volcánica aportó grandes cantidades de dióxido de carbono (CO₂) y sulfuro de hidrógeno (H₂S) al agua subterránea.
Este proceso aceleró la disolución de la roca caliza en las profundidades, creando los enormes cilindros que hoy admiramos. El Sistema Zacatón está integrado por ocho formaciones principales: El Zacatón, El Caracol, La Pilita, La Azufrosa, El Tule, Poza Verde, La Amarilla y Poza Alameda.
Lo que hace que este lugar sea "atractivo" para la ciencia internacional —incluida la NASA, que ha probado robots aquí— es que sigue activo. El agua en algunos de estos cenotes mantiene una temperatura constante de entre 30 °C y 34 °C.
Los cenotes de Aldama son hidrotermalmente activos | FOTO: Jorge Rodríguez
Su nombre proviene de las islas flotantes de zacate que se desplazan de un lado a otro impulsadas por el viento sobre la superficie del agua.
La presencia de azufre es tan evidente que en el cenote "La Azufrosa", el olor y el sabor del agua confirman la conexión directa con las cámaras magmáticas que alguna vez alimentaron los volcanes cercanos.
Además, el profesor Rodríguez destaca que las tonalidades del agua cambian constantemente; estas fluctuaciones no son casualidad, sino el resultado directo de las concentraciones de azufre que emanan desde las profundidades del sistema.
El sistema Zacatón esta integrado por ocho formaciones entre las que se encuentra La Pilita | FOTO: Jorge Rodríguez
La labor de difusión del profesor Jorge Rodríguez pone de relieve la importancia de entender nuestro entorno más allá de lo estético.
El Sistema Zacatón es un recordatorio de que el pasado geológico de Tamaulipas sigue "vivo" bajo nuestros pies. Estos sitios no solo son destinos para el ecoturismo, sino ventanas al pasado volcánico de la entidad que requieren ser protegidas y estudiadas con rigor.
Explorar Aldama es adentrarse en un territorio donde el agua y el fuegopactaron hace miles de años para crear uno de los espectáculos más raros de la naturaleza.
Conocer el origen de nuestras maravillas naturales nos permite valorarlas y, sobre todo, entender por qué Tamaulipas sigue siendo un punto de referencia para la geología mundial.
La Azufrosa, Aldama, Tamaulipas | FOTO: Jorge Rodríguez