Productores de Tamaulipas no quieren que se pague deuda de agua a EU porque los ponen en riesgo
Productores del norte del estado advierten que utilizar agua de la presa Marte R. Gómez pondría en riesgo miles de hectáreas agrícolas en medio de la sequía.
La preocupación creció tras las versiones sobre posibles entregas adicionales de agua a Estados Unidos, en momentos en que las principales presas internacionales del sistema del río Bravo continúan registrando niveles bajos. Foto / CONAGUA
Resumen y análisis automáticos realizados con Inteligencia Artificial
Tiempo de lectura:
—
¿Fue útil este resumen?
Este resumen y su análisis fueron generados con apoyo de Inteligencia
Artificial.
Aunque buscamos ofrecer claridad y precisión, pueden existir errores, omisiones
o
interpretaciones inexactas. Úsalo como guía rápida y consulta
la
nota completa para obtener el contexto completo.
Desarrollado por SACS
IA
La tensión por el agua volvió a encenderse en el norte de Tamaulipas. Productores agrícolas levantaron la voz para rechazar cualquier intento de utilizar el agua almacenada en la presa Marte R. Gómez como parte del pago de la deuda hídrica que México mantiene con Estados Unidos en el marco del Tratado de Aguas de 1944.
Para cientos de familias que dependen del campo, el tema no es únicamente una discusión técnica o diplomática. Se trata del recurso que mantiene vivas sus cosechas, sostiene empleos y garantiza la producción de alimentos en una región que ya enfrenta los efectos de una prolongada sequía.
La preocupación creció tras las versiones sobre posibles entregas adicionales de agua a Estados Unidos, en momentos en que las principales presas internacionales del sistema del río Bravo continúan registrando niveles bajos y la incertidumbre domina al sector agrícola tamaulipeco.
Presa Marte R. Gómez. Foto / CONAGUA
¿Por qué los agricultores se niegan a entregar agua de la presa Marte R. Gómez?
Los productores del Distrito de Riego 026 sostienen que el agua almacenada en la presa Marte R. Gómez cuenta con concesiones destinadas específicamente para actividades agrícolas.
Por ello, consideran que utilizar esos volúmenes para cubrir compromisos internacionales representaría una afectación directa a quienes dependen de ese recurso para mantener sus cultivos.
Marco Antonio Garza Acosta, dirigente del Distrito de Riego 026, ha sido uno de los principales voceros de esta postura y ha reiterado que los productores no están dispuestos a ceder el agua destinada al campo.
La preocupación no es menor. El Distrito 026 abarca aproximadamente 76 mil hectáreas productivas que dependen del agua proveniente del río San Juan y de la presa Marte R. Gómez.
En una región donde la falta de lluvias ya ha golpeado severamente la actividad agrícola, cualquier reducción adicional en la disponibilidad de agua podría tener consecuencias importantes para el próximo ciclo de riego.
Presa Marte R. Gómez. Foto / CONAGUA
¿Qué riesgo enfrenta el campo tamaulipeco si se libera agua para Estados Unidos?
Jorge Luis López, integrante del Consejo Estatal Agropecuario, señaló que una eventual entrega de agua podría comprometer el abastecimiento para los agricultores que dependen del medio y bajo río Bravo.
El temor principal es que, al disminuir los volúmenes disponibles, miles de productores enfrenten restricciones que afecten la siembra y producción de alimentos durante los próximos meses.
A ello se suma el hecho de que las presas internacionalesLa Amistad y Falcón continúan lejos de los niveles considerados óptimos para garantizar estabilidad hídrica en la región fronteriza.
Aunque algunas lluvias recientes permitieron una recuperación limitada, los especialistas coinciden en que el panorama sigue siendo delicado.
Presa Marte R. Gómez. Foto / CONAGUA
¿Quién debe responder por la deuda de agua con Estados Unidos?
Uno de los argumentos más repetidos por productores y autoridades estatales es que la deuda corresponde al Gobierno Federal y no específicamente a Tamaulipas.
El secretario de Recursos Hidráulicos del estado, Raúl Quiroga Álvarez, ha señalado que la obligación internacional deriva de compromisos asumidos por México dentro del Tratado de Aguas de 1944.
Sin embargo, para los agricultores resulta fundamental que antes de cualquier decisión se garantice el abastecimiento para consumo humano, las actividades agrícolas y la recuperación de las presas.
Mientras la Federación enfrenta el reto de cumplir los compromisos internacionales adquiridos con Estados Unidos, los productores tamaulipecos mantienen una postura firme: el agua de la presa Marte R. Gómez debe permanecer en Tamaulipas para asegurar la supervivencia del campo y de miles de familias que dependen de él.
Para ellos, antes de hablar de deudas internacionales, la prioridad sigue siendo garantizar el futuro agrícola de una de las regiones productivas más importantes del estado.