Diputados insisten en presunto desfalco de Cabeza de Vaca y reabren cuentas públicas de salud
La Comisión Especial del Congreso de Tamaulipas votó reabrir las cuentas de 2017-2018 para investigar desvíos mayores a 343 millones de pesos.
Diputados de Morena, PT y MC argumentan que las auditorías previas fueron superficiales y están relacionadas con pagos irregulares que podrían haber dañado al erario local. Foto: SSP
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Diputados de Morena, PT y MC argumentan que las auditorías previas fueron superficiales y están relacionadas con pagos irregulares que podrían haber dañado al erario local.
Treinta y seis diputados votaron a favor de que la Auditoría Superior del Estado (ASE) realice una nueva revisión, luego de que se señalara un presunto quebranto de al menos 343 millones 966 mil pesos en contratos adjudicados directamente para mantenimiento hospitalario, compra de insumos y servicios legales. Se acusa que empresas vinculadas con los hermanos Carmona Angulo fueron las beneficiarias.
¿Qué irregularidades se señalan en las cuentas de Salud 2017-2018?
De la investigación se desprende que durante esos años se realizaron adjudicaciones directas sin comprobar la urgencia, sin expediente en comités de compras, contratos incompletos o no firmados.
Empresas relacionadas con los Carmona Angulo recibieron contratos de mantenimiento para hospitales y otros servicios básicos. Se señala también la falta de transparencia en los expedientes, lo que impidió una auditoría exhaustiva.
¿Qué espera lograr el Congreso con esta reapertura?
El objetivo central es presentar una denuncia formal ante la ASE, para que se realicen revisiones completas, se determinen responsabilidades y se establezcan medidas correctivas y preventivas que eviten la repetición de prácticas que podrían dañar el patrimonio público y la confianza ciudadana.
También se pretende que se revisen los pagos millonarios realizados a despachos jurídicos como los de Javier Coello Trejo y Roberto Gil Zuarth, que supuestamente defendieron al exgobernador en cuestiones legales personales, usando fondos estatales. Se habla de alrededor de 46.3 millones de pesos destinados a esos servicios.
Además, la ASE ha dicho que las revisiones previas no detectaron observaciones directas en todos los ejercicios fiscales, lo que complica la imputación de responsabilidades.
También existe resistencia política; el PAN votó en contra de algunas de estas medidas, argumentando que algunas revisiones son extemporáneas o que los señalamientos provienen de auditorías que ya fueron resueltas.