Mujeres de Tamaulipas convierten residuos de camarón en un negocio con futuro
Un grupo de despicadoras de Ciudad Madero recibe capacitación para transformar residuos del camarón en productos con valor agregado durante la temporada de veda.
Actualmente, Tamaulipas cuenta con 34 cooperativas formalmente constituidas en distintos sectores económicos, las cuales benefician a más de 300 personas. Foto / Freepik
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Lo que durante años fue considerado un desecho de la industria pesquera podría convertirse en una oportunidad de negocio para decenas de familias en Tamaulipas. Un grupo de mujeres dedicadas a despicar camarón en Ciudad Madero participa en un proyecto impulsado por el Gobierno del Estado para aprovechar la cáscara del crustáceo y transformarla en productos como curitas y consomé, con el objetivo de generar ingresos adicionales durante los periodos en que la pesca se encuentra suspendida por la veda.
La iniciativa es coordinada por la Secretaría para la Pequeña y Mediana Empresa de Tamaulipas y busca fortalecer la economía social mediante la capacitación, la innovación y la comercialización de nuevos productos elaborados a partir de residuos marinos.
Proyectos como este buscan que las despicadoras encuentren nuevas oportunidades de empleo. Foto / Redes
¿Cómo buscan aprovechar la cáscara del camarón?
La titular de la Secretaría para la Pequeña y Mediana Empresa, Mariana Álvarez, explicó que el proyecto involucra a unas 20 mujeres despicadoras que forman parte de un Nodo de Impulso a la Economía Social y Solidaria (Nodess) en la zona sur del estado.
El objetivo es dar valor agregado a la cáscara del camarón, un material que normalmente se desecha tras el procesamiento del producto. Entre las alternativas que ya se desarrollan se encuentran la fabricación de curitas elaboradas con derivados de la cáscara de camarón, así como la producción de consomé y otros subproductos con potencial comercial.
Proyectos como este buscan que las despicadoras encuentren nuevas oportunidades de empleo. Foto / Redes
¿Por qué este proyecto beneficia a las despicadoras?
Cada año, la veda del camarón reduce temporalmente la actividad pesquera, lo que también afecta los ingresos de quienes trabajan en su limpieza y procesamiento.
Ante esta situación, el proyecto busca diversificar las fuentes de empleo para las despicadoras mediante la capacitación en procesos productivos y la formalización de sus actividades.
Mariana Álvarez explicó que no solo se pretende enseñarles nuevas técnicas de elaboración, sino también brindarles herramientas para que puedan comercializar sus productos y consolidar pequeños emprendimientos que les permitan mantener ingresos aun cuando la captura de camarón se encuentra suspendida.
Proyectos como este buscan que las despicadoras encuentren nuevas oportunidades de empleo. Foto / Redes
¿Quiénes participan en esta iniciativa?
El programa opera bajo el modelo denominado Triple Hélice, un esquema de colaboración en el que participan autoridades de los tres niveles de gobierno, organizaciones sociales y el sector académico.
Las universidades e instituciones educativas aportan conocimientos científicos y tecnológicos para desarrollar nuevos productos, mientras que las cooperativas y grupos de trabajo se encargan de llevar esos procesos a la práctica y comercializarlos.
La veda del camarón inició en julio y está prevista para concluir el 15 de agosto. Durante ese periodo, proyectos como este buscan que las despicadoras encuentren nuevas oportunidades de empleo, al tiempo que fomentan el aprovechamiento sustentable de los residuos marinos y fortalecen la economía local mediante la innovación y el valor agregado.