
Abanicos, teléfonos fijos, televisiones de caja, garrafones con bomba manual y estuches de CDs marcaron a toda una generación de regios. Estos objetos, que hace 20 años eran indispensables en miles de hogares de Monterrey, hoy son un símbolo de nostalgia y de cómo ha evolucionado la vida cotidiana en Nuevo León.













