
Un par de números han rondando mi cabeza sin cesar y adquirieron luces neón pensando en esta columna, 134 y 51. Sin contexto, parecen un susurro para la lotería.

Un par de números han rondando mi cabeza sin cesar y adquirieron luces neón pensando en esta columna, 134 y 51. Sin contexto, parecen un susurro para la lotería.