
El personaje de Hannibal Lecter, conocido por las películas El silencio de los inocentes y Hannibal, tuvo una inspiración en Monterrey. El escritor Thomas Harris conoció en el antiguo penal del Topo Chico al médico Alfredo Ballí Treviño, cuya personalidad influyó en la creación del famoso asesino de ficción.


