
La migración libanesa dejó una huella en la gastronomía local que hoy se refleja en este platillo presente en todo Yucatán.

La migración libanesa dejó una huella en la gastronomía local que hoy se refleja en este platillo presente en todo Yucatán.

Entre ingredientes ancestrales y técnicas tradicionales, este antojito yucateco conserva el sabor de la cocina maya y se mantiene vivo en mercados y cocinas locales.

Estos antojitos "enrolladitos" de tortilla de maíz, bañados en salsa de jitomate, se disfrutan en desayunos, comidas o como botana en cantinas.