Lo mejor de la información de México y el mundo
Facebook POSTAX POSTAInstagram POSTAYoutube POSTATikTok POSTA
CDMX

La contravigilancia como elemento legal

En otro tiempo, una foto bastaba para cambiar la historia. Hoy, parece que ni un video es suficiente porque las autoridades lo niegan todo.


Publicado el

Copiar Liga
Síguenos en Google Discover - POSTA MX

Por:

La reportera Karina Colmenero grabó a unos policías corruptos en Naucalpan. Al notar las cámaras, salieron corriendo. Karina los persiguió, pero lograron escapar. A nadie en este país le sorprende enterarse de casos así. Ni que los policías sean corruptos, ni que huyan al ver una cámara.

Llevamos muchísimos años con ese tipo de corrupción siendo documentado o evidenciado por ciudadanos y poco ha cambiado. La diferencia es que hoy hay más cámaras: en las calles, en los celulares, en todas partes. Y gracias a ellas podemos evidenciar a policías, servidores públicos, o a cualquier persona cometiendo un delito.

Te puede interesar....

El Ecce Homo de Cecilia Giménez

Hace unas semanas hablaba por aquí sobre la cantidad de cámaras de videovigilancia instaladas en CDMX, pero hablé también sobre la importancia de la contra vigilancia, esa que pueden ejercer no solo los medios sino la ciudadanía con sus dispositivos.

La ciudadanía cuenta con más cámaras que el estado para vigilar y exponer casos como el captado por Karina Colmenero, pero también casos como el de Erick Omar, que fue encontrado muerto días después de que varios policías lo golpearan y se lo llevaran.

Si tenemos imágenes de la golpiza a Erick Omar es por las cámaras de los ciudadanos. Los gobiernos tienen que entender que vivimos en una época donde todo se graba. Donde las imágenes viajan más rápido que los boletines.

Y si esas pruebas no sirven para frenar abusos, remover a los responsables o sancionarlo, entonces, ¿para qué sirven? En otro tiempo, una foto bastaba para cambiar la historia. Hoy, parece que ni un video es suficiente porque las autoridades lo niegan todo. Aunque las pruebas estén ahí.

La verdad ha dejado de importar, porque desde el poder se puede ignorar a conveniencia. Y eso es lo más grave. Porque en una democracia real, no deberíamos tenerle miedo a la policía ni a quienes están en el poder. Son ellos quienes deberían tener miedo a ser vistos.

Síguenos en Google News
Noticias Relacionadas