México

Fer Bustos: ¿De verdad eres dueño de lo que compras? El caso de PlayStation reabre el debate

La decisión de PlayStation revive el debate sobre la propiedad digital y lo que realmente significa comprar en la era de las suscripciones.


Publicado el

Copiar Liga
Síguenos en Google Discover - POSTA MX
Síguenos en Google Search - POSTA MX

Por:



Sony anunció que dejará de vender videojuegos físicos para PlayStation. En México, incluso  hay legisladores que buscan frenar la decisión porque consideran que concentrará todavía  más el mercado digital. 

Pero, la verdad, creo que la discusión más importante es otra: ¿Qué significa comprar algo  si, en realidad, nunca termina de pertenecerte? Durante siglos, comprar significaba algo muy  sencillo. Pagabas por un libro, un disco o un videojuego y ese objeto pasaba a ser tuyo. Podías  prestarlo, venderlo, heredarlo o simplemente conservarlo toda la vida. Hoy eso está  cambiando. 

Cada vez pagamos y compramos más pero lo que tenemos no son productos físicos sino  permisos de uso. Ahí están los videojuegos digitales, las películas en streaming, los libros  electrónicos o incluso algunas impresoras de HP, donde ciertas funciones o consumibles  dependen de mantener una suscripción activa.

El objeto está frente a ti, pero una parte de su  funcionamiento sigue dependiendo de la empresa que te lo vendió. Y eso dice mucho sobre  el capitalismo contemporáneo

Primero apareció la obsolescencia programada. Las empresas descubrieron que era más  rentable fabricar productos que duraran menos tiempo. Ahora parece haber surgido una  lógica todavía más lucrativa y perversa. Ya no basta con venderte “un producto”, que además  en muchos casos es intangible. También hay que conservar el control sobre él, incluso  después de habértelo vendido. 

El capitalismo se construyó sobre una promesa muy clara: trabajar, ganar dinero y convertirte  en propietario. Hoy esa promesa empieza a cambiar. Seguimos diciendo "mi juego", "mi  película", "mi música" o "mi impresora". Pero cada vez más cosas dejan de pertenecernos en  el momento en que dejamos de pagar. 

Quizá el mayor triunfo del capitalismo del siglo XXI haya sido éste: hacernos creer que  seguimos siendo propietarios, cuando en realidad sólo somos usuarios.




Síguenos en Google News
Noticias Relacionadas