México

Fer Bustos: ¿La visa de Andy López Beltrán es un asunto personal o una herramienta de presión política?

La cancelación de la visa de Andy López Beltrán abre un debate sobre la soberanía de México y el uso de las visas como herramienta de presión política.


Publicado el

Copiar Liga
Síguenos en Google Discover - POSTA MX
Síguenos en Google Search - POSTA MX

Por:



A Andrés Manuel López Beltrán le retiraron la visa de EEUU y decidió hacerlo público,  publicando también una carta que escribió a Trump. Y como suele ocurrir, en México la  discusión se polarizó de inmediato. Unos dicen que si te quitan la visa es porque algo debes.  Otros hablan de una injerencia extranjera. Pero creo que el problema es más profundo. 

La visa nunca ha sido solamente un documento migratorio. Desde hace mucho es un  instrumento de poder político para nuestro país vecino. La diferencia es que hoy Estados  Unidos ya ni siquiera intenta disimularlo sino que lo ha convertido en una amenaza. Ahí están  las revisiones de redes sociales, los criterios ideológicos y las cancelaciones de visas que  terminan funcionando como sanciones políticas, aunque nunca exista una acusación pública. 

Ahora bien, si Morena realmente cree que esto es una injerencia, tampoco ayuda convertir la  defensa del hijo del fundador del partido en una causa nacional. La carta de Andy no está  escrita para convencer a Donald Trump. Trump difícilmente la leerá y sí lo hace se reirá. La  carta está escrita para México. Para mantenerse vigente dentro de un movimiento en el que,  hasta ahora, su principal mérito político sigue siendo su apellido

Sin embargo, creo que también la oposición se equivoca cuando celebra que otro país  intervenga en nuestra conversación política sólo porque eso puede debilitar al gobierno

Porque la soberanía ya no consiste únicamente en controlar un territorio. En el siglo XXI  también importa quién tiene la capacidad de alterar tu política sin cruzar la frontera. Estados  Unidos no necesita invadir México para ejercer poder. Le basta una visa. Y mientras eso  ocurre, nosotros seguimos respondiendo de manera asimétrica. Ellos utilizan visas, sanciones  y aranceles para defender sus intereses nacionales. México rara vez parece dispuesto a ejercer  ese mismo margen de negociación, como si hubiéramos aceptado que esta relación sólo  puede jugarse bajo las reglas de uno de los dos.

Andy López Beltrán no es un mártir de la nación, ni tiene por qué convertirse en uno. Ningún  hijo de un expresidente debería confundirse con el interés nacional. Pero tampoco deberíamos  normalizar que un gobierno extranjero tenga la capacidad de alterar la conversación política  de México con un simple trámite administrativo. 

La política internacional siempre ha sido un juego de poder. La pregunta es cuándo México  va a dejar de jugarlo únicamente con fines partidistas y va a empezar a jugarlo como un  Estado.




Síguenos en Google News
Noticias Relacionadas