Nuevo León

VIDEO | ¿Existe todavía el misterio en Linares? El secreto de las últimas brujas de La Petaca

Considerada por muchos la última bruja de La Petaca, doña Nachita atiende a pacientes de todo el mundo desde su refugio a la orilla del río en Linares.


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Entre los susurros del río y la fe inquebrantable de quienes buscan un milagro, la comunidad de La Petaca, en Linares, guarda uno de los secretos mejor resguardados del norte de México.

A sus 76 años, doña Nachita es mucho más que una curandera: es la resistencia viva de un oficio ancestral que hoy camina por la cuerda floja de la extinción. Sin embargo, el arraigo es profundo; en todo el municipio todavía subsisten unas 75 personas que sostienen este legado de luz, limpias y curandería.

Desde los siete años, cuando descubrió que portaba un don concedido por la esfera celeste, su vida ha estado dedicada a descifrar los males invisibles. Armada únicamente con un ánfora llena de agua, doña Nachita puede ver con claridad lo que otros ignoran.

En la ánfora veo lo que les pregunto, como cuando le ponen que ya se van a morir, que ya están emplazadas de muerte de tantos 10, 15 o cinco o tres años se llega a ese plazo y si se venció ya no los puedes curar o sea, en esos casos, claro que no le digo al enfermo, pero le digo a su familia y a sus familiares que vienen con él, yo no se lo puedo curar al señor porque ya tiene su enfermedad y así les puede durar dos meses, tres meses, mes y medio, no sé pero el señor ya viene en las últimas porque ya avanzó demasiado ese trabajo.

Doña Nachita -
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¿Cómo opera la magia blanca frente a los trabajos oscuros?

Su método no recurre a las sombras, sino a la fuerza divina y a la clarividencia de la esfera celeste:

A uno le dicen como la gente le quiere decir, pero somos clarividentes en el agua, venimos de la clarividencia de la esfera celeste de Dios, así nos manda el señor, no porque nosotros queramos y nosotros no podemos hacerle un daño a nadie porque entonces, a nosotros nos iría muy mal, mucho muy mal. Nosotros tenemos que hacer el bien así que, aunque venga nuestro peor enemigo, tú tienes que tratarlo y verlo bien.

Doña Nachita - Curandera

Para ella, la tierra junto al río es sagrada y el agua purifica toda corriente negativa.

La tierra es muy santa y muy sagrada cruces de camino para cortar y destruir un trabajo que te han hecho el agua purifica todas las corrientes negativas porque el agua hervida la agua es la sangre de Cristo. Por eso este lugar es un lugar muy mucho muy fuerte muy sagrado.

Doña Nachita - Curandera

Incluso, revela métodos sencillos de protección cotidiana:

Con el limón, si se quita o con un ajo que traigas tú cuando el ajo se te chupa luego luego y el limón es que te estaban deseando cosas negativas y que lo traía.

Doña Nachita - Curandera
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¿Existen batallas reales contra entidades y brujas que vuelan?

Lejos de los remedios simples, doña Nachita resguarda memorias de confrontaciones directas con fuerzas oscuras. Al ser cuestionada sobre si alguna vez ha visto al diablo, su respuesta es contundente:

  • “He peleado con él. Pues las brujas que vuelan, pues esas trabajan con el diablo y la muerte y le ha tocado platicar con ellas. Cómo son los he bajado cuando yo quitando una enfermedad de alguien que me andan molestando las bajo y las amarro y ahí las dejo amarradas hasta que me dicen la verdad, y me suelten el trabajo y ya una vez que le suelta el trabajo ahora sí, las deja ahí las dejo ir pero condiciones y no se o sea si atrapa una ya no se vuelve a presentar […] me tienen miedo porque me dicen, no me vaya a pescar otra vez”

¿Cómo lidia la última curandera con la suplantación de identidad en internet?

No obstante, la mayor amenaza de doña Nachita hoy en día habita en el mundo digital. Su identidad ha sido robada en redes sociales falsas donde estafadores piden sumas elevadas a su nombre:

Lo que sí me trae preocupada, es que me traen en esas redes sociales, pidiendo dinero y piden mucho dinero a mi nombre que soy yo y luego no les hace nada y la gente viene y me reclama a mí pues yo aquí estoy pero ellos no dan la cara, yo creo que quiero que ellos si ellos quieren trabajar y sacarle dinero a la gente que trabajen a mí no me o sea a mí no me quita nada, pero quede en su cara con su nombre y digan dónde de dónde son y de dónde de dónde están trabajando y donde viven para que si les va mal, que les reclamen a ellos.

Doña Nachita - Curandera

Ante esto, sentencia con firmeza legal y personal:

  • “No quiero que me roben mi identidad. La denuncia ya está y dijeron que iban a tomar cartas en el asunto que iban a trabajar”.

Su único número oficial es el 821-111-45-18, el cual conserva desde que sus hijos estaban pequeños, reiterando que la consulta es presencial y jamás telefónica.

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¿Cómo llegó una casa frente al mar como regalo de gratitud?

La fama de su don ha cruzado fronteras, atendiendo a personas de Tijuana, San Diego y Texas. Tal es su impacto que su bondad le valió un hogar en Mazatlán, obsequiado por cuatro hermanos a quienes sanó de la postración.

Me llevaron a que me fuera una semana nomás y ya que sanaron y todo, comenzaron a trabajar y yo ya me iba a venir pero no me dejaron venir, haz de cuenta que me dijeron que no iba a venir y estuve ahí en la casa de una señora, hermana de los muchachos, ahí estuve como año y medio en su casa, hasta que le dije que ya me venía y me dijo que no, o sea, me veían muy bien y todo pero yo no me sentía a gusto, extrañaba a Linares y me dijeron, pero primero vamos ahorita a llevarla a una parte donde queremos que vaya a conocer, una casa, la casa hecha y todo el terreno me regalaron todo, cerquita de la playa.

Doña Nachita - Curandera
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¿Qué otros milagros y advertencias guarda la memoria de Linares?

Entre los casos más insólitos que recuerda la tradición oral y su propia experiencia se encuentra el de aquel niño de doce años afectado por un mal prenatal:

Una señora que llegó con un niño ahí ahí a donde trabajaba mi papá, ese niño tenía 12 años pero estaba de este tamañito pero usted lo veía y usted veía no veía un niño, veía un sapo, un sapo con manitas, piecitos y así en rastra caminaba y no comía, comía pura tierra y tomaba agua de las gallinas. Eso fue mal que le hicieron a su mamá cuando estaba embarazada del niño y en vez de que la Señora se pusiera mal, así como querían, que se hiciera así animal nació el niño y así nació el niño.

Doña Nachita - Curandera

Mientras las manecillas del reloj avanzan y las consultas cierran puntual a las 9 de la noche para los devotos que aguardan afuera, doña Nachita deja abierta una última recomendación para quienes buscan la verdad:

  • “Cuando la familia, la misma familia le dice: tú no tienes enfermedad con el doctor, entonces vamos a buscarle por otra parte. Pueden venir conmigo, pueden ir con otra gente que también sepa, no nomás yo. Hay mucha gente porque no nomás yo puedo curar a toda la gente, también otra gente lo puede curar, que traiga su don, que en verdad cure”.

Al final, en medio de la modernidad y el escepticismo, el misterio de La Petaca sigue respirando a través de manos curtidas por el tiempo y miradas que se atreven a escrutar el fondo del agua.

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