México

Salud mental en México: 21% de los adultos presentó indicios de ansiedad y 10% de depresión en 2025

El INEGI reveló que, pese a existir una la a satisfacción general en México, existen problemáticas, como las brechas de género y el aislamiento, que golpean la estabilidad emocional

Coahuila es el estado con el mayor índice de bienestar, de acuerdo a la encuesta del INEGI. Foto: Canva
Coahuila es el estado con el mayor índice de bienestar, de acuerdo a la encuesta del INEGI. Foto: Canva

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El bienestar de la población en México experimenta una aparente recuperación tras los estragos de la pandemia, pero la procesión va por dentro.

De acuerdo con los resultados de la Encuesta Nacional de Bienestar Autorreportado (ENBIARE) 2025, presentada por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), los adultos en el país calificaron su satisfacción con la vida con un promedio de 8.62 en una escala de cero a diez, una cifra superior al 8.45 registrado en la edición de 2021.

Sin embargo, bajo este promedio optimista se esconde una profunda crisis de salud mental que se ensaña de manera desproporcionada con las mujeres, los jóvenes y los sectores con mayor rezago socioeconómico.

Ansiedad y la depresión

El dato más preocupante del informe revela que el 21.4% de la población de 18 años y más presentó indicios de ansiedad durante 2025, mientras que el 10.9% registró síntomas de depresión.

Este desgaste emocional no es equitativo y evidencia una brecha de género sumamente marcada en el país. Por un lado, los indicios de ansiedad afectan al 25.0% de las mujeres frente al 17.4% de los hombres, lo que representa una diferencia de casi ocho puntos porcentuales.

Por otro lado, los síntomas de depresión se identificaron en el 13.3% de la población femenina, en comparación con el 8.2% de los varones.

A nivel geográfico, los estados del centro, occidente y sur del país reportan los peores indicadores de salud mental en la República. Zacatecas lidera la tasa de población con indicios de depresión con un 16.6%, seguido muy de cerca por Michoacán con 16.2%, Tabasco con 15.8% y Oaxaca con 15.4%.

En el extremo opuesto de la balanza, la Ciudad de México y Sinaloa presentan los niveles de depresión más bajos a nivel nacional, con registros de 7.6% y 8.1%, respectivamente.

El desánimo de la juventud

Por otra parte, el balance anímico general del país, que contrasta las emociones positivas y negativas experimentadas el día anterior a la encuesta en una escala de menos diez a diez, se situó en un promedio nacional de 5.29.

En esta métrica, las mujeres volvieron a reportar un balance inferior de 5.07 respecto al 5.55 que alcanzaron los hombres. Sin embargo, el foco rojo más alarmante se enciende en el sector más joven de la población. Las personas de 18 a 29 años registraron el balance anímico más bajo de todo el territorio con un promedio de apenas 5.00.

Al desagregar esta cifra por género, la situación se vuelve crítica para las mujeres jóvenes, quienes promedian un 4.62, mientras que los hombres del mismo rango de edad alcanzan un promedio de 5.43.

A este desalentador panorama se suma una crisis latente de fatiga crónica entre los mexicanos, ya que el 12.3% de los encuestados a nivel nacional reportó un balance de energía negativo, lo que significa que experimentan más cansancio cotidianamente que vitalidad.

Este agotamiento físico y mental vuelve a ensañarse de manera particular con la población femenina, afectando al 14.4% de las mujeres en comparación con el 10.0% de los hombres.

Dinero, salud y soledad: Los detonantes del bienestar

La ENBIARE 2025 también confirma con datos contundentes que la estabilidad económica, la salud física y las redes de apoyo social son pilares indispensables para sostener el bienestar subjetivo de las personas. Existe una correlación directa entre estos factores y el estado de ánimo de los encuestados.

Por ejemplo, entre las personas que declararon poder cubrir sus gastos habituales con facilidad, la satisfacción con la vida se eleva a un promedio de 8.99 y su balance anímico se sitúa en 5.69.

Estos números contrastan drásticamente con la realidad del 17.3% de la población que enfrenta serias dificultades financieras para llegar a fin de mes, cuya satisfacción con la vida desciende a 7.98 y su balance anímico cae a 4.21.

Una brecha muy similar se observa en el ámbito de la salud física, donde quienes gozan de un buen estado de salud reportan una satisfacción de 8.93 y un balance anímico de 5.97, mientras que aquellos que perciben su salud como mala o muy mala ven caer estas métricas a 7.08 y 2.58, respectivamente.

Asimismo, el aislamiento social y la falta de salud mental cobran una factura muy alta en el ánimo diario. Quienes presentan indicios de ansiedad registran una satisfacción de 7.95 y un balance de 2.95, mientras que las personas con indicios de depresión caen a una satisfacción de 7.55 y un balance anímico de apenas 1.93.

Al mismo tiempo, el 7.1% de los adultos manifestó haber sentido soledad la mayor parte o la totalidad del tiempo en el último mes, y un 3.8% confesó no contar con una sola persona o red de apoyo a la cual acudir en caso de tener una emergencia.

El contraste geográfico

En el mapa socioeconómico del país, Guerrero se consolida como la entidad más golpeada por la precariedad financiera, con un 28.1% de su población reportando serias complicaciones económicas en el hogar, lo que contrasta notablemente con Baja California, donde apenas el 9.8% experimenta dicha situación.

Esta disparidad económica se refleja también en la felicidad general por regiones. Mientras Coahuila se posiciona como el estado con mayor satisfacción con la vida en el país con un promedio de 8.85, seguido de Tamaulipas con 8.79 y Durango con 8.78, se ubica en el extremo opuesto con la calificación más baja de 8.32, acompañada de Tabasco con 8.37 y Michoacán con 8.48.

A pesar de las preocupantes cifras de ansiedad, depresión y desigualdad material, el estudio de bienestar rescata un fuerte componente de resiliencia y sentido de trascendencia en la sociedad mexicana.

Ante la afirmación de sentir que se tiene un propósito o misión en la vida, la población respondió con un contundente promedio de identidad de 9.15, una valoración que se mantiene prácticamente idéntica entre hombres y de mujeresNo obstante, el optimismo puro hacia el futuro flaquea ligeramente, alcanzando su promedio más bajo con un 8.45.

En última instancia, los datos de la ENBIARE 2025 ofrecen una radiografía precisa que trasciende los números del crecimiento económico tradicional, evidenciando la urgente necesidad de diseñar políticas públicas integrales y con perspectiva de género que atiendan la salud mental y fortalezcan las redes de apoyo comunitario en el país.


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