México

La historia de La Familia Michoacana y cómo cambió el mapa criminal de México

La Familia Michoacana pasó de combatir a Los Zetas a convertirse en un poderoso grupo criminal y dejar células que siguen activas.

Nació de las disputas por Michoacán, alcanzó un enorme poder y terminó fragmentada. Su caída, sin embargo, no borró su influencia. (FOTO: Pexels)
Nació de las disputas por Michoacán, alcanzó un enorme poder y terminó fragmentada. Su caída, sin embargo, no borró su influencia. (FOTO: Pexels)

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La historia de La Familia Michoacana explica una parte de la transformación del crimen organizado en México durante las últimas décadas. La organización pasó de presentarse como una fuerza regional contra grupos externos a convertirse en una estructura involucrada en narcotráfico, extorsión y secuestro, antes de sufrir divisiones que dieron paso a nuevas organizaciones.

Su evolución estuvo marcada por alianzas, rupturas y disputas territoriales. Aunque las autoridades llegaron a considerarla prácticamente extinta en 2011, células relacionadas con su estructura continuaron operando y el nombre de La Familia Michoacana permaneció dentro del mapa criminal mexicano.

¿Cómo nació La Familia Michoacana?

Michoacán había sido durante años territorio de producción y tráfico de drogas. A finales de la década de 1990, el grupo conocido como El Milenio mantenía presencia en la región, hasta que las disputas internas y la llegada de Los Zetas modificaron el equilibrio criminal.

Para 2003, Los Zetas se habían convertido en una fuerza dominante en la zona. La Familia surgió posteriormente como una organización enfrentada a ellos y logró desplazarlos de distintas áreas de Michoacán. Después extendió su presencia hacia entidades como Guerrero, Morelos, Guanajuato, Querétaro, Jalisco y Ciudad de México.

El grupo también desarrolló un discurso regionalista y pseudorreligioso con el que buscaba proyectarse como una organización que protegía a determinadas comunidades, mientras simultáneamente desarrollaba actividades criminales.

¿Cómo consiguió expandir su poder?

En el punto más alto de su influencia, La Familia Michoacana participaba en actividades que incluían narcotráfico, secuestro y extorsión. También desarrolló conexiones internacionales para el tráfico de drogas y redes de distribución en Estados Unidos.

La ubicación estratégica de Michoacán también tuvo importancia. La cercanía con el puerto de Lázaro Cárdenas facilitaba el acceso a rutas utilizadas para recibir cocaína y precursores químicos destinados a la producción de metanfetamina.

A esto se sumó la extorsión como fuente de ingresos. El crecimiento de estas actividades permitió que la organización ampliara su presencia mucho más allá de su territorio original.

¿Qué pasó con los líderes de La Familia Michoacana?

Uno de los personajes centrales fue Nazario Moreno González, conocido como “El Chayo” o “El Más Loco”. En diciembre de 2010 fue reportado muerto después de un enfrentamiento, pero aquella información resultó incorrecta. Las autoridades confirmaron su muerte hasta el 9 de marzo de 2014 durante un operativo en Tumbiscatío, Michoacán.

La organización ya atravesaba entonces una profunda fractura. José de Jesús Méndez, “El Chango”, encabezó una parte de la vieja estructura, mientras Servando Gómez, “La Tuta”, participó en la formación de Los Caballeros Templarios.

Méndez fue detenido en junio de 2011 y, meses después, las autoridades consideraban que La Familia estaba prácticamente desarticulada, mientras Los Caballeros Templarios absorbían buena parte de sus redes y operaciones.

¿Cómo cambió La Familia Michoacana el mapa criminal de México?

Su fragmentación mostró un fenómeno que posteriormente se repetiría dentro del crimen organizado mexicano: la caída de una estructura no necesariamente elimina sus redes, sino que puede generar nuevas células y organizaciones que disputan los mismos territorios y actividades.

Del debilitamiento de La Familia surgieron o se fortalecieron estructuras como Los Caballeros Templarios, mientras células desprendidas continuaron relacionadas con narcotráfico, secuestro y extorsión en regiones de Guerrero y Michoacán. El documento también identifica actividad de una denominada Nueva Familia Michoacana.

¿La Familia Michoacana continúa activa?

La estructura que alcanzó su mayor poder durante los años 2000 ya no conserva la misma configuración. El propio perfil señala que no está claro quién dirige actualmente a La Familia Michoacana o a la denominada Nueva Familia Michoacana.

El documento ubica actividad principalmente en Michoacán y Guerrero, además de referencias históricas a células en otras entidades. También señala disputas con organizaciones como el Cártel Jalisco Nueva Generación y otros grupos armados.

Más de una década después de que las autoridades la consideraran prácticamente extinta, el nombre no desapareció por completo. Su historia dejó una sucesión de divisiones, alianzas y células que modificaron el equilibrio criminal en varias regiones y explican por qué el debilitamiento de una organización no siempre significa el final de las estructuras que construyó.

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