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Unos 138 millones de niños y adolescentes se encuentran en situación de trabajo infantil a nivel global, un volumen que supera, de acuerdo con datos de 2025 del Banco Mundial, a la población conjunta de pequeñas naciones como Kiribati (136 mil habitantes), Granada (117 mil) o Andorra (82 mil).
Dicha estimación proviene de los registros de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y UNICEF, los cuales fueron procesados en un análisis del portal especializado Our World in Data. Este informe evidencia que el mundo aún enfrenta un rezago frente a los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU, cuya meta estipulaba la erradicación total de esta problemática para 2025.
¿Cómo se clasifica el trabajo infantil, según la ONU?
El trabajo infantil es definido por organizaciones internacionales como toda actividad ejecutada por un menor que resulte nociva para su salud, seguridad o moral, o que interfiera directamente en su educación, descanso y esparcimiento.
Asimismo, la Conferencia Internacional de Estadísticos del Trabajo (ICLS) ofrecen tres parámetros para medir la gravedad de estas actividades, las cuales se fundamentan en: la edadde la o el infante, las horas de trabajo y la naturaleza de dicho trabajo.
Todo trabajo infantiol interfiere directamente en la educación, descanso y esparcimiento niños y adolescentes. Foto: Canva
Cualquier empleo en industrias o sectores de riesgo o que dure 43 horas o más a la semana se considera peligroso sin importar cuántos años tenga el niño o joven.
En actividades no peligrosas, menores de 12 años tienen prohibido trabajar. Aunque trabajen solo una hora a la semana en cualquier empleo o negocio, ya se cuenta como trabajo infantil. De 12 a 14 años se considera trabajo infantil si trabajan 14 horas o más a la semana. A partir de los 15 años eltrabajo no peligroso ya no se cuenta dentro de este problema.
Estas normas abarcan cualquier empleo (formal o informal) y el trabajo en el campo para producir alimentos. Lo único que no se suma a esta cuenta son las labores del hogar dentro de la propia familia.
De acuerdo a la ICLS, existen tres parámetros para medir la gravedad del trabajo infantil: la edad de la o el infante, las horas de trabajo y la naturaleza de dicho trabajo.. Foto: Canva
A pesar de este número, la cifra fue desglosada en relación a las distintas condiciones de vulnerabilidad en las que se dividen estos registros:
54 millones de niños y adolescentes - realizan trabajos calificados como peligrosos debido a la naturaleza de la ocupación o a la extensión de sus jornadas laborales o durante 43 horas o más a la semana.
84 millones de niños desempeñan actividades no peligrosas pero dentro de rangos prohibidos, ya sea por no contar con la edad mínima requerida o por exceder el límite de horas semanales permitidas.
92 millones de niños y adolescentes realizaron trabajo no peligroso, así el trabajo ligero de menos de 14 horas a la semana, que no fue considerado considera trabajo infantil.
El informe señala que casi la mitad de los casos de trabajo infantil son labores no peligrosas que realizan menores de 12 años, sobre todo en el campo. Según apunta, aproximadamente 6 de cada 10 niños que en 2025 trabajaron lo hicieron en tareas agrícolas o de apoyo a sus familias.
Sin embargo, las reglas de la ONU y de la ICLS aclaran que si estas tareas en el campo familiar suman 43 horas o mása la semana, pasan a contarse automáticamente como trabajo peligroso.
Según el estudio, 54 millones de niños y adolescentes realizaron trabajos calificados como peligrosos en 2025. Foto: Canva
A pesar de estos datos, el estudio reconoce que la metodología presenta limitaciones. Por ejemplo, al dejar fuera labores como limpiar o cuidar hermanos, las estadísticas ignoran gran parte del trabajo que hacen las niñas, por lo que su participación real queda oculta.
Además, las encuestas de hogares no logran medir problemas como la trata de personas o el trabajo forzado, lo que significa que los casos más severos de explotación infantil son más de los que muestran los números oficiales.