Durango

¿Existieron los pigmeos en Durango? La verdad detrás del misterio del Mezquital

La cueva de los pigmeos, en Durango: lugareños aseguran que la verdad continúa ahí, oculta de la ciencia y las investigaciones

Cueva de los Pigmeos, Mezquital, Durango FOTO: Investigaciones históricas - Durango, en Facebook / mejorada con IA
Cueva de los Pigmeos, Mezquital, Durango FOTO: Investigaciones históricas - Durango, en Facebook / mejorada con IA

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Durante décadas, una de las historias más intrigantes de Durango ha sido la supuesta existencia de una antigua raza de "pigmeos" que habría habitado la Sierra Madre Occidental, en el municipio de Mezquital.

El hallazgo de pequeñas momias, diminutas construcciones de piedra y entierros fuera de lo común alimentó la imaginación de investigadores, periodistas y habitantes de la región, convirtiéndose en uno de los mayores misterios arqueológicos del estado.

¿Existieron los pigmeos en Durango? La verdad detrás del misterio de Mezquital

Todo comenzó en la década de 1930, cuando en la comunidad de La Joya, ubicada en el municipio de Mezquital, fueron localizados varios restos humanos momificados dentro de cuevas de difícil acceso.

El descubrimiento llamó inmediatamente la atención debido a que algunos de los cuerpos medían apenas entre 80 centímetros y poco más de un metro de altura.

Hallazgos que alimentaron la teoría

La noticia se difundió rápidamente por todo México y llegó incluso a medios internacionales. Muy pronto comenzó a hablarse de la existencia de una misteriosa tribu de seres de baja estatura que habría vivido en Durango siglos atrás.

El misterio creció todavía más cuando también fueron encontradas pequeñas construcciones de piedra, habitaciones y refugios cuyo tamaño parecía demasiado reducido para albergar a un adulto promedio.

Para muchos, aquello parecía confirmar que realmente había existido una población de personas extremadamente pequeñas.

La ciencia comenzó a desmontar poco a poco esta teoría

Años después del hallazgo, especialistas en antropología física estudiaron cuidadosamente las momias encontradas en Mezquital.

Entre ellos destacó el antropólogo mexicano Daniel Rubín de la Borbolla, quien concluyó que la mayoría de los restos correspondían a niños y adolescentes, y no a adultos pertenecientes a una raza de baja estatura.

¿No eran viviendas pequeñas?

Los análisis también señalaron que las dimensiones de las viviendas no eran prueba suficiente de la existencia de "pigmeos". Algunas de estas estructuras pudieron haber servido como refugios temporales, espacios ceremoniales o almacenes, y no necesariamente como casas habitación.

Con el paso del tiempo, la teoría de una raza de pigmeos perdió fuerza dentro de la comunidad científica. Hasta la fecha, no existe evidencia arqueológica sólida que confirme que en Durango habitó un grupo humano comparable con los pueblos pigmeos conocidos de África o Asia.

No significa que el hallazgo haya dejado de ser importante

Las cuevas de Mezquital forman parte de una amplia tradición funeraria practicada por antiguos grupos indígenas que habitaron la Sierra Madre Occidental mucho antes de la llegada de los españoles.

Gracias al clima seco y a las condiciones naturales de las cavernas, algunos cuerpos lograron conservarse de forma excepcional, dando origen a las famosas momias de DurangoPrecisamente esa extraordinaria conservación fue uno de los factores que alimentó el nacimiento de la leyenda.

En los pueblos de la región, la historia de los "pigmeos" sigue viva

Hay quienes aseguran que sus abuelos escuchaban relatos sobre personas diminutas que recorrían la sierra, mientras otros afirman que las cuevas permanecen ocultas para proteger los vestigios arqueológicos que aún no han sido estudiados.

Con el paso de los años, la mezcla entre tradición oral, curiosidad popular y los primeros reportes periodísticos convirtió el caso en una leyenda que todavía despierta preguntas.

Incluso hoy, cuando alguien escucha hablar de las momias de Mezquital, es común que surja la misma duda: ¿eran realmente pigmeos?

La respuesta más aceptada por los especialistas es que no. Las investigaciones disponibles indican que los restos pertenecían principalmente a menores de edad y que no existe evidencia suficiente para afirmar que Durango fue hogar de una civilización de personas de talla extraordinariamente baja.

El mito continúa y sigue atrayendo a turistas 

Sin embargo, el misterio sigue formando parte del patrimonio histórico y cultural del estado. Las momias de Mezquital continúan siendo uno de los descubrimientos arqueológicos más fascinantes de Durango y un recordatorio de que, muchas veces, la realidad puede ser tan sorprendente como las leyendas.

Quizá nunca sabremos con absoluta certeza todo lo que ocurrió en aquellas cuevas de la Sierra Madre Occidental, pero lo que sí es seguro es que la historia de los llamados "pigmeos de Durango" seguirá despertando la imaginación de nuevas generaciones y ocupando un lugar especial entre los grandes enigmas del estado.


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