Coahuila

Salarios estancados en Coahuila complican la compra de casas a trabajadores

Salarios en Coahuila dejan fuera a miles de trabajadores del mercado de vivienda, la brecha asciende hasta los 770 mil pesos.

Coahuila enfrenta estancamiento de salarios que complica la compara de viviendas / Foto: Composición de Canva
Coahuila enfrenta estancamiento de salarios que complica la compara de viviendas / Foto: Composición de Canva

Publicado el

Copiar Liga
Síguenos en Google Discover - POSTA MX
Síguenos en Google Search - POSTA MX

Por:



El acceso a una vivienda propia enfrenta un escenario cada vez más complicado para los trabajadores de Coahuila, particularmente en la Región Sureste, donde el incremento en el valor de las propiedades ha avanzado a un ritmo superior al crecimiento de los ingresos. 

Aunque cientos de miles de empleados cuentan con derecho a solicitar un financiamiento del Infonavit, el monto disponible resulta insuficiente para cubrir los precios actuales del mercado.

De acuerdo con las estimaciones presentadas, alrededor de 380 mil trabajadores en el estado tienen actualmente posibilidad de acceder a un crédito de vivienda. Sin embargo, entre 258 mil y 338 mil podrían quedar fuera de la posibilidad real de adquirir una propiedad debido a sus ingresos y capacidad de endeudamiento. 

Esto representa una proporción que puede alcanzar hasta 89 por ciento, muy por encima del promedio nacional señalado, cercano al 34 por ciento.

¿Por qué el salario de los trabajadores ya no alcanza para comprar una casa?

El principal obstáculo es la diferencia entre los ingresos laborales y el costo de los inmuebles. En Coahuila, el salario promedio mensual se ubica alrededor de los 20 mil 253 pesos, mientras que una vivienda promedio en Saltillo ronda el millón 580 mil pesos.

Con ese nivel de ingresos, el financiamiento estimado mediante Infonavit, considerando el crédito y recursos disponibles en la subcuenta, sería de aproximadamente 867 mil pesos. Esto deja una diferencia de entre 660 mil y 770 mil pesos que el trabajador tendría que cubrir mediante ahorro, financiamiento adicional o alguna otra alternativa.

La situación es todavía más complicada para quienes perciben salarios cercanos al mínimo o laboran como operarios de manufactura, cuyos ingresos mensuales se encuentran aproximadamente entre los 13 mil 410 y 18 mil pesos.

¿En qué municipios de la Región Sureste es más difícil comprar una vivienda?

La problemática cambia dependiendo del municipio, pero los precios más elevados amplían considerablemente la brecha entre los ingresos y el valor de las propiedades.

En Saltillo, el precio promedio señalado es de aproximadamente un millón 580 mil pesos y se calcula que alrededor del 70 por ciento de los trabajadores enfrentan dificultades para acceder a una vivienda de ese valor. En Ramos Arizpe, donde el precio medio llega a 3.5 millones de pesos, la exclusión estimada alcanza 99 por ciento.

Arteaga presenta un escenario todavía más complejo. Con viviendas cuyo valor promedio se estima en 4.6 millones de pesos, prácticamente ningún trabajador con ingresos ordinarios tendría capacidad para adquirir una propiedad de ese nivel.

El crecimiento industrial y la llegada de inversiones vinculadas al nearshoring también han generado presión sobre el mercado inmobiliario, particularmente por el incremento en el precio de los terrenos.

¿Qué opciones existen para los trabajadores que no pueden comprar una casa?

El Infonavit cuenta con diferentes mecanismos para ampliar la capacidad de financiamiento. El crédito tradicional puede alcanzar montos elevados, aunque el pago mensual está condicionado a la capacidad salarial del trabajador. También existe Cofinavit, mediante el cual se combina el financiamiento del instituto con un préstamo bancario.

Otra alternativa es Unamos Créditos o el crédito conyugal, esquemas que permiten sumar las capacidades de financiamiento de dos o más personas. Sin embargo, estas opciones tampoco resuelven por completo el problema cuando el valor de las viviendas se encuentra muy por encima de los ingresos familiares.

Los propios desarrolladores reconocen la dificultad. Mientras una vivienda de interés social que hace algunos años podía encontrarse por alrededor de 800 mil pesos actualmente supera el millón, las propiedades que tienen mayor movimiento comercial se ubican entre 2.2 y 2.4 millones de pesos.

Ante este panorama, el programa federal Vivienda para el Bienestar plantea una alternativa dirigida a trabajadores con ingresos de uno a dos salarios mínimos, con casas cuyo costo estimado se encuentra entre 600 mil y 630 mil pesos.

No obstante, en Coahuila todavía existe incertidumbre sobre la velocidad con la que este programa llegará a municipios como Saltillo, Ramos Arizpe y Arteaga. Mientras tanto, la diferencia entre lo que ganan los trabajadores y lo que cuesta una vivienda continúa siendo uno de los principales obstáculos para que miles de familias puedan acceder a un patrimonio propio.



Síguenos en Google News
General