Si eres freelancer, comerciante, profesionista por cuenta propia o prestas servicios independientes, esta opción puede ayudarte a generar semanas cotizadas y acceso a prestaciones médicas y económicas.
¿Qué es el pago de Modalidad 10 y cómo funciona?
La Modalidad 10 está dirigida a trabajadores independientes como artesanos, plomeros, carpinteros, pequeños comerciantes y profesionistas que no están afiliados a un esquema formal.
El proceso consiste en registrarte voluntariamente ante el IMSS y elegir el salario con el que deseas cotizar. A partir de ese monto se calcula la cuota que deberás pagar, ya sea de forma mensual, bimestral, semestral o anual.
Al incorporarte, comienzas a sumar semanas cotizadas, requisito indispensable para acceder a una pensión. Además, obtienes cobertura médica y otras prestaciones similares a las de un trabajador asalariado.
Un punto relevante es que también pueden ser beneficiarios tu cónyuge o concubina(o), hijos menores de 16 años o hasta 25 si estudian, así como padres que dependan económicamente de ti y vivan en el mismo domicilio.
¿Cuánto cuesta el pago de Modalidad 10 en Coahuila en 2026?
El costo depende del salario con el que decidas cotizar, tu actividad económica, el nivel de riesgo y la zona geográfica donde trabajes.
Para 2026, el salario base no puede ser inferior a 9,766.24 pesos mensuales, equivalente al salario mínimo vigente, ni menor a 13,666.97 pesos en la Zona Libre de la Frontera Norte. El monto máximo permitido para cotizar es de 90,915.25 pesos.
El IMSS ofrece un simulador en línea donde puedes calcular tu cuota aproximada ingresando tu ocupación, zona geográfica e ingreso mensual. Es importante declarar ingresos reales, ya que las prestaciones económicas, incluidas incapacidades y pensión, se calculan con base en el salario reportado.
¿Cómo realizar el trámite del pago de Modalidad 10?
El trámite puede realizarse en línea a través del portal oficial del IMSS o de manera presencial en la subdelegación correspondiente. Una vez registrado, podrás efectuar el pago mediante banca en línea, transferencia electrónica o en instituciones bancarias autorizadas.
Antes de contratar este esquema, conviene evaluar tu capacidad de pago a largo plazo y definir con claridad el salario con el que deseas cotizar, ya que de ello dependerá el monto de tu futura pensión.