Coahuila

¿Hay una ciudad bajo Saltillo? La verdad sobre sus famosos túneles

La gaceta del Archivo Municipal publicó una amplia investigación sobre la existencia de túneles en Saltillo.

Túneles de Saltillo siguen sorprendiendo a la capital de Coahuila / Foto: Gazeta del Saltillo | Leslie Delgado | Canva
Túneles de Saltillo siguen sorprendiendo a la capital de Coahuila / Foto: Gazeta del Saltillo | Leslie Delgado | Canva

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Durante generaciones, los túneles de Saltillo han sido parte inseparable de la identidad y del imaginario colectivo de la ciudad.

Historias sobre pasadizos secretos que conectan templos, tesoros escondidos por sacerdotes, refugios utilizados durante la Revolución Mexicana y la Guerra Cristera, e incluso criptas clandestinas bajo antiguas casonas, han alimentado la curiosidad de miles de saltillenses.

Sin embargo, detrás de las leyendas existe una realidad histórica mucho más compleja y fascinante: gran parte de los llamados túneles fueron en realidad obras de ingeniería hidráulica construidas para garantizar el abastecimiento de agua en una ciudad asentada en medio del semidesierto.

Gazeta del Saltillo ilustra sobre los túneles de la ciudad / Foto: Gazeta del Saltillo

Gazeta del Saltillo ilustra sobre los túneles de la ciudad / Foto: Gazeta del Saltillo

¿Cómo surgieron los verdaderos túneles de Saltillo?

Desde la época colonial, el acceso al agua fue una de las principales preocupaciones de los habitantes de Saltillo.

Para resolver esta necesidad, colonizadores españoles y comunidades tlaxcaltecas desarrollaron sistemas subterráneos conocidos como galerías filtrantes, conductos excavados en el subsuelo que permitían captar agua de los mantos freáticos y conducirla mediante la gravedad hacia acequias, huertas, molinos y viviendas.

Estas galerías contaban con lumbreras o pozos verticales distribuidos a lo largo del trayecto, cuya función era facilitar la ventilación, la limpieza y la extracción de escombros durante su construcción y mantenimiento. En algunos casos, las bocas de estas lumbreras eran identificadas mediante árboles plantados sobre ellas.

Túneles de Saltillo impactan a los ciudadanos de Coahuila / Foto: Gazeta del Saltillo

Túneles de Saltillo impactan a los ciudadanos de Coahuila / Foto: Gazeta del Saltillo

¿Qué papel desempeñó el agua en el desarrollo de la ciudad?

La presencia de estas galerías en Saltillo estuvo estrechamente relacionada con la necesidad de abastecer de agua a una población asentada en una región semidesértica.

Durante la época colonial y buena parte del siglo XIX, el agua proveniente de los manantiales del sur de la ciudad era conducida mediante acequias, cañerías de barro y conductos subterráneos hacia plazas, fuentes y viviendas.

El principal punto de abastecimiento fue el Ojo de Agua, localizado aproximadamente a 500 metros al sur de la entonces Parroquia de Santiago.

Desde ese sitio, el recurso llegaba hasta la Plaza de Armas, donde la población acudía con ollas y recipientes para abastecerse, mientras los aguadores distribuían el líquido en carretas o cargándolo sobre sus hombros hacia las viviendas particulares.

Para 1833 existían alrededor de 365 ojos de agua distribuidos en el valle de Saltillo. Muchos habitantes contaban además con norias y pequeños manantiales dentro de sus propiedades, mientras que las familias más acomodadas construían espacios especiales para proteger sus pozos y sistemas de abastecimiento.

¿Qué ocurrió con las galerías filtrantes de Buenavista?

Uno de los ejemplos mejor documentados se encuentra en la antigua hacienda de Buenavista, al sur de la ciudad, donde se desarrollaron importantes obras para incrementar el suministro de agua.

De acuerdo con registros históricos, en 1919 fue concluido un túnel de poco más de 20 metros que aún conservaba revestimientos de madera, puertas y tuberías.

Posteriormente, en 1922 se inició la excavación de una segunda galería de aproximadamente 80 metros, aunque la obra colapsó parcialmente en 1924 debido a las características del terreno y a que no contaba con revestimiento suficiente.

Estas galerías permitieron aprovechar el agua de los manantiales de Buenavista para conducirla hacia el sistema de distribución urbano. Con el paso de los años, la disminución del caudal obligó a las autoridades a buscar nuevas fuentes de abastecimiento y ampliar la red de acueductos hacia otras zonas del municipio.

Saltillo subterráneo los misterios de las obras hidráulicas de la ciudad / Foto: Gazeta del Saltillo

Saltillo subterráneo los misterios de las obras hidráulicas de la ciudad / Foto: Gazeta del Saltillo

¿Existió realmente una red de túneles entre las iglesias de Saltillo?

La leyenda más conocida sostiene que existe una extensa red de túneles que conecta la Catedral de Santiago con los templos de San Esteban, San Juan Nepomuceno y San Francisco.

Según distintas versiones, estos pasadizos habrían servido para ocultar tesoros de la Iglesia, proteger documentos valiosos o permitir la huida de sacerdotes durante periodos de persecución religiosa, particularmente durante la Guerra Cristera.

Sin embargo, investigaciones realizadas en diversos inmuebles históricos no han encontrado evidencia que confirme la existencia de esta red subterránea. En 1987, por ejemplo, se realizaron excavaciones en el Templo de San Esteban para investigar hundimientos en el piso del edificio y únicamente fueron localizados restos humanos asociados a antiguos enterramientos.

Ingresos al túnel de la ciudad de Saltillo / Foto: El Diario de Saltillo

Ingresos al túnel de la ciudad de Saltillo / Foto: El Diario de Saltillo

¿Por qué se difundió la leyenda de los pasadizos secretos?

Especialistas consideran que el origen de estas historias podría encontrarse en la existencia de antiguas acequias cubiertas y galerías hidráulicas que fueron techadas para evitar la contaminación del agua.

Con el paso del tiempo, muchas de estas estructuras quedaron sepultadas bajo nuevas construcciones o fueron descubiertas accidentalmente durante obras de remodelación, lo que alimentó la imaginación popular sobre supuestos túneles secretos bajo la ciudad.

Asimismo, la presencia de criptas, sótanos, aljibes y bodegas subterráneas en edificios religiosos y casonas antiguas contribuyó a fortalecer estas versiones entre la población.

¿Qué hallazgos han alimentado el misterio a lo largo de los años?

Diversos testimonios han mantenido viva la discusión sobre los túneles de Saltillo. Algunos vecinos y trabajadores aseguran haber observado pasadizos tapiados bajo inmuebles del Centro Histórico, especialmente en las inmediaciones del Templo de San Esteban y la Catedral.

Uno de los relatos más conocidos corresponde al ingeniero Raúl Higinio Muro Medina, quien afirmó haber ingresado en la década de 1980 a un espacio subterráneo ubicado detrás del Templo de San Esteban, en una propiedad conocida como Casa de Triques.

Según su testimonio, el sitio tenía aproximadamente 20 metros de longitud y presentaba ambos extremos sellados, uno de ellos en dirección al templo.

Asimismo, en 1989, un periódico local publicó fotografías de un hallazgo realizado durante trabajos en el Centro Histórico, lo que reavivó las especulaciones sobre la posible existencia de pasadizos entre edificios religiosos.

Ciudad de Saltillo con un aire de misterio por los túneles de la ciudad / Foto: Leslie Delgado

Ciudad de Saltillo con un aire de misterio por los túneles de la ciudad / Foto: Leslie Delgado

¿Qué dicen los historiadores sobre las leyendas subterráneas?

Diversos investigadores y cronistas consideran improbable la existencia de una red de túneles interconectados bajo Saltillo.

El cronista de la ciudad, Armando Fuentes Aguirre “Catón”, señalaba que historias similares existen en numerosas ciudades mexicanas y forman parte de la tradición oral de las comunidades. Para el escritor, muchas de estas narraciones se originaron en la existencia de criptas, aljibes y espacios subterráneos asociados a edificios religiosos.

Por su parte, el párroco del Templo de San Esteban, Mario Carrillo Palacios, ha señalado que no existe evidencia documental que confirme la presencia de túneles entre templos y atribuye la confusión a las antiguas obras hidráulicas que recorrían el subsuelo de la ciudad.

¿Dónde termina la historia y dónde comienza la leyenda?

Más allá de la veracidad de las historias populares, los túneles de Saltillo representan un importante patrimonio histórico relacionado con la gestión del agua en el noreste mexicano.

Las galerías filtrantes y sistemas hidráulicos construidos durante la época colonial permitieron el desarrollo agrícola, urbano y económico de la ciudad, convirtiéndose en piezas fundamentales para comprender la evolución de Saltillo a lo largo de más de cuatro siglos.

¿Por qué los túneles continúan despertando curiosidad entre los saltillenses?

La respuesta probablemente se encuentra en la propia naturaleza del misterio. Los espacios subterráneos, los relatos transmitidos de generación en generación y los ocasionales hallazgos durante excavaciones o remodelaciones continúan alimentando la imaginación colectiva.

Mientras historiadores y arqueólogos buscan respuestas mediante documentos y evidencia material, las leyendas siguen formando parte del patrimonio cultural intangible de la ciudad.

Quizá esa sea la verdadera riqueza de los túneles de Saltillo: encontrarse justamente en el punto donde convergen la historia documentada y la imaginación popular.


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