Cocodrilo capturado en Ramos Arizpe habría sido criado en cautiverio, MUDE resguarda al ejemplar
El ejemplar corresponde al cocodrilo de pantano (Crocodylus moreletii), especie nativa de la zona del Golfo de México.
El especialista señaló que, por sus características, se trata claramente de un animal que fue adquirido como mascota y posteriormente liberado.|Foto: Gobierno Municipal de Ramos Arizpe
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Fernando Toledo, encargado de Fauna Silvestre del Museo del Desierto, informó que el cocodrilo asegurado en la presa Palo Blanco es un ejemplar joven de aproximadamente dos a tres años de edad.
El reptil mide cerca de 80 centímetros y pesa alrededor de dos kilogramos. A simple vista, se encuentra en buen estado de salud y no presenta lesiones ni signos de desnutrición, lo que indica que se ha alimentado adecuadamente, ya sea en cautiverio o en el propio embalse.
El especialista señaló que, por sus características, se trata claramente de un animal que fue adquirido como mascota y posteriormente liberado.
El ejemplar presenta un marcaje típico de criadero, lo que confirma su origen bajo manejo humano. Toledo explicó que este tipo de casos es frecuente ya que las personas compran animales exóticos cuando son pequeños y manejables, pero al crecer desconocen cómo mantenerlos y optan por abandonarlos.
El encargado subrayó queliberar fauna en ecosistemas donde no corresponde constituye un delito federal. Esta práctica no solo pone en riesgo a la población, sino también al propio animal. En el caso de Coahuila, el clima no es apto para cocodrilos, por lo que el ejemplar pudo haber muerto ante una helada fuerte.
Actualmente, por su tamaño, el reptil no representaba un riesgo grave para las personas, aunque sí podría provocar mordidas dolorosas. Sin embargo, Toledo advirtió que un cocodrilo adulto que puede superar 1.20 metros sí se vuelve potencialmente peligroso, capaz de causar fracturas o lesiones severas.
El cocodrilo permanecerá bajo observación temporal en el Museo del Desierto. El equipo médico planea realizar un examen coproparasitoscópico para detectar parásitos internos, así como análisis de sangre para evaluar su estado general. También se monitoreará su respuesta al alimento y su comportamiento en los próximos días.
No obstante, el ejemplar no se quedará en el museo por limitaciones de espacio y compatibilidad. Toledo explicó que ya hay otro cocodrilo macho más grande en las instalaciones, y juntarlos implicaría un alto riesgo de depredación. Por ello, la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) determinará el destino final del animal.
El ejemplar corresponde al cocodrilo de pantano (Crocodylus moreletii), especie nativa de la zona del Golfo de México. En condiciones adecuadas puede alcanzar casi tres metros de longitud y superar los 100 kilogramos de peso, además de vivir más de 80 años.
Finalmente, Toledo hizo un llamado a la población a informarse antes de adquirir fauna silvestre o exótica. La compra responsable, dijo, implica conocer los requerimientos de temperatura, alimentación y espacio, así como evitar la liberación de animales en ambientes donde no podrán sobrevivir y podrían generar riesgos ecológicos o de seguridad.