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Si se agregan copal, sahumerio, comida preparada y una bebida, el presupuesto puede subir a entre 583 y 895 pesos. El gasto final depende del tamaño del altar, la cantidad de productos y el lugar donde se compren.
La ofrenda es un espacio que las familias preparan para recordar a sus seres queridos fallecidos. En la tradición, se colocan alimentos, bebidas y objetos que disfrutaban en vida, como una forma simbólica de recibirlos durante los días dedicados a su memoria.
La costumbre combina elementos de distintas tradiciones. Por eso, la forma del altar y los productos que se colocan pueden cambiar entre familias y comunidades. Algunas ofrendas tienen varios niveles y muchos adornos; otras son pequeñas y reúnen solo una fotografía, flores, agua y algún alimento.
Frutas. Foto: Mario Flores
El tamaño y el precio no determinan el valor de la ofrenda. Lo central es el recuerdo de la persona y las prácticas con las que cada familia mantiene ese vínculo. Por eso, no existe una lista única ni es necesario comprar todos los elementos que suelen asociarse con el altar.
¿Qué productos lleva una ofrenda de Día de Muertos?
La ofrenda reúne alimentos, flores y objetos para recordar a las personas fallecidas. No hay una lista obligatoria: cada familia decide qué colocar según sus costumbres, su presupuesto y los gustos de la persona a quien dedica el altar.
Entre los elementos más comunes están el agua, la sal, las velas, el cempasúchil, el pan de muerto, la fruta y la fotografía de la persona recordada. Algunas familias añaden platillos, bebidas, calaveritas, papel picado, copal u objetos personales.
Mercado para comprar cosas de Día de Muertos. Foto: Mario Flores
El agua se coloca para que las ánimas mitiguen la sed después de su recorrido; la sal se asocia con la purificación. La luz de las velas y el aroma y color del cempasúchil ayudan a marcar el camino hacia la ofrenda. El papel picado suele representar el aire.
Estos son otros precios de referencia de la temporada:
Pan de muerto tradicional: de 21 a 35 pesos por pieza.
Veladoras: de 21 a 35 pesos por unidad.
Papel picado: de 25 a 30 pesos por paquete.
Calaverita de azúcar o chocolate: de 35 a 50 pesos por pieza.
Fruta de temporada: alrededor de 60 pesos por kilo.
Copal negro: 115 pesos por 100 gramos.
Sahumerio de barro: 55 pesos.
Ración de mole con arroz: de 170 a 200 pesos.
Bebida: de 45 a 180 pesos.
Con una maceta, dos veladoras, papel picado, pan, una calaverita y un kilo de fruta, el gasto estimado va de 198 a 345 pesos. La cuenta incluye productos básicos; el agua, la sal y la fotografía no se suman si ya se tienen en casa.
Mercado para comprar cosas de Día de Muertos. Foto: Mario Flores
Al agregar copal, sahumerio, una ración de comida y una bebida, el cálculo aumenta a entre 583 y 895 pesos. Son precios orientativos: pueden variar entre mercados, tiendas y vendedores, y no incluyen mantel, estructura, adornos adicionales ni transporte.
¿Cómo cambia el presupuesto y qué se puede reutilizar?
La cantidad de flores y veladoras influye directamente en el costo. Una familia que compra varios ramos, más piezas de pan y distintos platillos gastará más que quien prepara una ofrenda pequeña con productos que ya tiene en casa.
La comida tampoco tiene que comprarse exclusivamente para el altar. Se pueden colocar porciones pequeñas del platillo favorito de la persona recordada, junto con fruta o una bebida. Así, la familia evita preparar más de lo que va a consumir.
Mercado para comprar cosas de Día de Muertos. Foto: Mario Flores
También es posible reutilizar fotografías, portarretratos, manteles y adornos de años anteriores. La ofrenda no necesita ser costosa ni tener todos los elementos para conservar su sentido: su contenido depende de la memoria y las costumbres de cada familia.