VIDEO | La morgue de las muñecas en Iztacalco: la trágica historia detrás de cada juguete
En una casa de Iztacalco, una coleccionista reúne muñecas que representan historias de niños que sufrieron muertes trágicas y busca darles un ritual de respeto
Casa con muchas muñecas ubicada en la alcaldía Iztacalco. Foto: Laura Ávila
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En el número 9 de la avenida Iztacalco se encuentra una casa que difícilmente pasa desapercibida. En su interior y exterior hay muñecas, juguetes y partes de estos objetos que, más allá de una colección, forman parte de una historia marcada por el sufrimiento, la muerte y la memoria.
El lugar es conocido como “La Morgue de las Muñecas” y, de acuerdo con su propietaria, las piezas representan historias de niños, adolescentes y adultos mayores que atravesaron situaciones de violencia o murieron de manera trágica.
La mujer detrás de esta colección se hace llamar MYR, siglas que significan “Muerte y Resurrección”. Para ella, las muñecas son una manera de representar a quienes no recibieron en vida la atención necesaria ni tuvieron un ritual de despedida. Pero la historia de esta casa comienza mucho antes de que las muñecas llegaran a ella.
La historia detrás de la morgue de las muñecas
MYR cuenta a POSTA que pasó parte de su infancia en un orfanato, donde formó un pequeño grupo de amigas. Entre ellas estaba Marta, una niña a quien recuerda por su apariencia y, sobre todo, por la forma en que enfrentaba el maltrato de otras niñas.
La describe como una niña de piel muy blanca, cabello negro y largo y mandíbula cuadrada. Por su apariencia, MYR decidió llamarla “la niña de mármol”. Según su relato, Marta sufría bullying, pero rara vez reaccionaba frente a las agresiones. “No reía, no lloraba, no estudiaba, no se quejaba, nada. Parecía una niña de hielo de mármol”, recuerda.
Muñecas colgadas en vivienda de la CDMX. Foto: Laura Ávila
En aquel orfanato, explica, tener un juguete era algo difícil. Marta tenía una muñeca y, para evitar que se la quitaran, dormía con ella amarrada. La muñeca terminaría convirtiéndose en un elemento fundamental dentro de la historia que MYR recuerda hasta hoy.
¿Qué ocurrió con Marta y por qué es clave en la morgue de las muñecas?
MYR recuerda que las niñas vivían situaciones que les provocaban enojo y rechazo hacia las personas adultas que estaban a su alrededor. En medio de ese contexto, surgió entre ellas la idea de suicidarse. “¿Por qué no nos suicidamos? Vamos a matarnos”, recuerda que se dijeron. Varias comenzaron a hacerse cortes. Marta tomó una navaja y se realizó cortes en dos direcciones.
Después, las niñas tuvieron que acudir a enfermería y fueron atendidas. Sin embargo, MYR recuerda que ninguna preguntó entonces por Marta. Días después, las niñas observaron que algunos albañiles llegaban al lugar. Habían notado un olor desagradable proveniente de un salón y comenzaron a revisar el sitio. Cuando abrieron el espacio donde se encontraba Marta, MYR la vio muerta.
MYR relata que durante años soñó con Marta, quien aparecía ensangrentada y le pedía su muñeca. Con el tiempo, logró regresar al orfanato y encontró aquel juguete. Lo llevó consigo y decidió dedicarle un espacio especial.
“Perdóname, discúlpame, mira, aquí está tu muñeca; de aquí en adelante no te va a faltar agua, dulces, galletas”, recuerda haberle dicho. Después de ese ritual, asegura que sus pesadillas cambiaron. En lugar de soñar con Marta en escenas violentas, comenzó a verla entre flores.
Muñecas colocadas en las escaleras de una vivienda de la CDMX. Foto: Laura Ávila
La experiencia la llevó a preguntarse cuántas personas pudieron morir sin recibir una despedida, una lágrima o un reconocimiento. “Entonces, igual como ella descansó, ¿cuántos que ni siquiera las autoridades saben que nacieron porque no los registraron, los mataron de 2, 3 años naciendo en abortos, cuántos?”, plantea.
A partir de esa reflexión, comenzó a relacionar las muñecas con las historias de personas que, desde su perspectiva, no tuvieron un ritual de respeto. “Esta morgue de las muñecas se ha dedicado exactamente a darles un ritual, a darles luz y progreso, a representarlos”.
¿Qué representan las muñecas de la morgue de Iztacalco?
MYR explica que no se identifica principalmente con una interpretación esotérica, sino que habla de energía desde una perspectiva que ella considera científica.
“Yo hablo de energía; me gusta más lo científico que lo esotérico. ¿Por qué? Porque somos energía. Nuestro cerebro trabaja por energía; es el combustible. Cuando se muere, muere el cuerpo y la energía solo se transforma”. Desde esa visión, considera que las muñecas funcionan como “envases” para representar esas historias.
En la colección hay piezas que, según explica, están asociadas a diferentes tipos de muertes o situaciones violentas. Una muñeca entre víboras, para ella, representa el tráfico de drogas relacionado con bebés. Otra figura pequeña que parece salir de la tierra representa entierros clandestinos.
Muñecas colgadas en vivienda de la CDMX. Foto: Laura Ávila
Un ataúd blanco representa abortos y otra figura representa prácticas de hechicería y magia negra. MYR señala que las piezas no son simplemente objetos decorativos, sino representaciones de distintas historias que ella busca mantener presentes.
¿Cómo llegan las muñecas a esta casa en Iztacalco?
La coleccionista asegura que muchas de las muñecas han sido recuperadas después de muertes trágicas; explica que, cuando tiene conocimiento de una tragedia, busca rescatar alguno de los juguetes. También cuenta que en ocasiones acude a panteones y deja un juguete nuevo a cambio del que se lleva.
“Si yo tomo la muñeca, pongo otra muñeca. Si yo tomo el reguilete, si yo tomo la pelota, todo eso se dejaba aquí porque son puras criaturas que murieron trágicamente; de otras no tomo, pero no robo, cambio y me los traigo a la morgue de las muñecas.”
De esta manera, la colección ha ido creciendo, aunque MYR señala que no puede establecer una cantidad porque algunas piezas se destruyen, otras son utilizadas y algunas permanecen sin ocupar.
¿Por qué algunas muñecas están dañadas?
El deterioro de varias piezas también forma parte del significado que MYR les atribuye. Explica que durante un tiempo las muñecas estuvieron sin alambrado y algunas fueron dañadas por personas que pasaban por el lugar, particularmente niños. Ahora cuenta con una protección para evitar que continúe ocurriendo.
Pero las piezas deterioradas también tienen un lugar dentro de su interpretación. MYR considera que algunas reflejan aquello que representan o lo que, según ella, están sintiendo. Señala una muñeca que fue quemada y otra con el rostro afectado.
MYR explica que cuatro muñecas que se encuentran en el exterior son “las plañideras”, mientras que otras permanecen dentro de la casa o en el zaguán.
Pues considera que algunas de estas representaciones no quieren tener contacto con adultos, mientras que otras disfrutan cuando las personas visitan el lugar. Relata que hay familias que llegan de madrugada, además de ciclistas y personas que acuden con sus hijos y nietos.
Duendes colocados en vivienda de la CDMX. Foto: Laura Ávila
Para ella, esas visitas significan que las figuras son tomadas en cuenta. Según su interpretación, esa atención también forma parte de un proceso que les permite avanzar hacia la capilla y trascender.
¿Cuál es el futuro de las muñecas de la morgue de Iztacalco?
Su objetivo, explica, es que esta labor pueda unirse con la famosa Isla de las Muñecas de Xochimilco y utilizar ambas experiencias para generar conciencia y apoyo para niños que atraviesan situaciones de vulnerabilidad. Así, la casa de avenida Iztacalco no es presentada por su propietaria como una simple colección de muñecas.
Para MYR, cada pieza representa una historia, una pérdida o una forma de sufrimiento que busca mantener en la memoria mediante un ritual de respeto.