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Sin embargo, su uso también ha generado nuevos retos en materia de seguridad vial y convivencia con peatones, por lo que las autoridades capitalinas implementaron una regulación que obliga a ciertos modelos a contar con placas y cumplir requisitos similares a los de otros vehículos motorizados.
La medida no aplica para todos los scooters eléctricos, sino únicamente para aquellos que, por sus características, son considerados Vehículos Motorizados Eléctricos Personales (VMEP). Quienes ya poseen uno de estos vehículos tienen hasta el 20 de noviembre de 2026 para realizar el trámite de emplacamiento.
¿Qué scooters deberán emplacarse?
De acuerdo con la regulación, deberán registrarse los scooters eléctricos que cuenten con acelerador, desarrollen una velocidad superior a los 25 kilómetros por hora y tengan un motor con una potencia mayor a los 250 watts.
Una vez concluido el periodo de regularización, quienes no cumplan con el emplacamiento podrán ser acreedores a sanciones económicas y, en determinados casos, el vehículo podrá ser remitido al depósito vehicular.
El emplacamiento no es el único cambio para los usuarios de estos scooters. La normativa también establece obligaciones para circular de manera segura.
Entre ellas destaca el uso de casco, portar licencia de conducir y tarjeta de circulación cuando corresponda, además de respetar la señalización vial y los semáforos.
Otro aspecto importante es el estacionamiento. Los scooters no pueden dejarse obstruyendo banquetas, rampas para personas con discapacidad, cruces peatonales o accesos a inmuebles, ya que esto también puede derivar en sanciones.
Con estas medidas, el Gobierno de la Ciudad de México busca ordenar el crecimiento de este tipo de transporte, fortalecer la seguridad vial y establecer reglas claras para una movilidad en la que peatones, ciclistas y usuarios de scooters compartan el espacio público de forma más segura.