Roxana Olarte, la reportera trans que está haciendo historia en el futbol mexicano desde la cancha
En plena final de la Liga MX y a semanas del Mundial, Roxana Olarte se ha convertido en una figura inédita dentro de un entorno históricamente dominado por hombres: la cobertura deportiva del futbol mexicano.
¿Quién es Roxana Olarte? La reportera trans que hace historia en el futbol mexicano. Foto: Paola Atziri
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Ese es el caso de Roxana Olarte, reportera deportiva de RCM Radio y la primera mujer trans en México en cubrir futbol profesional a nivel de cancha.
En un momento donde el país vive la intensidad de otra final de la Liga MX y se prepara para recibir el ambiente mundialista que comenzará en pocas semanas, la presencia de Roxana dentro de estadios, conferencias de prensa y transmisiones deportivas también refleja cómo el futbol y los medios empiezan lentamente a transformarse.
Aunque ella insiste en que no busca convertirse en activista ni que su identidad sea el centro de atención, su trabajo ya forma parte de una conversación más amplia sobre representación dentro de espacios históricamente masculinos, como el periodismo deportivo.
“Estar en una cancha de fútbol en muchos estadios de México representa para mí una experiencia profesional maravillosa, pero también personal, por esa brecha que ustedes saben a lo que me refiero, que estoy abriendo”, cuenta en entrevista con POSTA CDMX.
Del Azteca a las canchas de México
Roxana cubre actualmente la Liga MX, Liga MX Femenil, selecciones mexicanas varoniles y femeniles, además de torneos de Concacaf y FIFA.
Su rutina la ha llevado a trabajar en estadios de Monterrey, Guadalajara, Toluca, Puebla y Pachuca, ciudades donde poco a poco su rostro y su voz se volvieron reconocibles entre aficionados y colegas de prensa.
Sin embargo, lejos de construir un personaje mediático alrededor de su identidad, Roxana habla del futbol con una visión profundamente clásica. Para ella, el protagonismo nunca debe recaer en quien sostiene el micrófono.
“Ojalá que se pudiera adoptar otras maneras que nos regresaran a esa crónica clásica tradicional en la que se privilegia el deporte y no lo que hace el cronista”, explica. “Nosotros no somos la noticia. La noticia es lo que está ocurriendo en el estadio, en la cancha de futbol”.
Mucho antes de convertirse en una figura reconocida dentro de la cobertura deportiva, Roxana ya tenía claro que el futbol era parte de su vida. Jugaba desde joven y encontró en los medios de comunicación una manera de unir sus dos grandes pasiones.
“Fue en 1989 que inicio mi carrera en los medios de comunicación y en ese momento, como yo ya jugaba fútbol, me di cuenta que podía combinar ambas disciplinas”.
Ese mismo año vivió uno de los momentos que todavía considera el más importante de toda su carrera: su debut como reportera en el Estadio Azteca durante un partido entre América y la Universidad de Guadalajara.
Detrás de cada cobertura existe una rutina agotadora que pocas veces ve el público. Roxana describe días que comienzan antes de las seis de la mañana y terminan cerca de la medianoche entre traslados, preparación de datos, grabación de reportes y conferencias de prensa.
“Una jornada de cobertura de prensa me lleva aproximadamente 12 horas para cubrir un juego que dura 90 minutos”, cuenta antes de entrar a la fila de acreditación de un partido de Liga Femenil.
Antes de llegar al estadio, estudia alineaciones, revisa estadísticas y prepara información de ambos equipos. Luego vienen las vueltas alrededor del inmueble para hablar con aficionados, captar el ambiente y registrar detalles que después aparecen en sus reportes.
Cuando finalmente entra a cancha, instala tripiés, conecta cables, revisa audio y comienza a grabar. Después del partido todavía faltan las conferencias, las entrevistas y el reporte final.
Aun así, asegura que cada vez que pisa una cancha siente la misma emoción que aquella primera vez en el Azteca. “De repente siento que estoy soñando. Estoy siendo la primera personita como yo que cubre fútbol desde las canchas del fútbol mexicano”.
Un referente que no buscaba serlo
La transición de Roxana ocurrió públicamente en 2018. Fue entonces cuando decidió vivir abiertamente como mujer trans después de años de miedo e incertidumbre.
“Ya basta de vivir a escondidas”, recuerda haber pensado aquella noche en la que tomó la decisión de comenzar una nueva etapa. Desde entonces, asegura que encontró algo que antes le faltaba: plenitud. “Yo era feliz, siempre he sido feliz, pero me faltaba un elemento: la plenitud”.
Aunque reconoce que su experiencia puede inspirar a otras personas, insiste en que no quiere que toda su trayectoria quede reducida únicamente a su identidad de género.
“No es mi prioridad decir ‘mírenme, yo soy una mujer trans’”, afirma. “Pero si como consecuencia mi trabajo trae inspiraciones para personitas que no se han atrevido a dar el siguiente paso, ojalá que lo hagan”.
Entre ellas destacan la periodista británica Nicky Bandini, colaboradora de programas como Match of the Day; Claudia García, comentarista deportiva que ha trabajado entre España y México; y Diana Zurco, pionera de la televisión pública argentina y primera mujer trans graduada como locutora en ese país.
Dentro de esa lista también aparece Roxana Olarte, quien sin discursos políticos ni campañas personales ya ocupa un lugar importante en la historia de la comunicación deportiva mexicana.
“A quienes me dicen ‘estás haciendo historia’, mil gracias”, dice. “Yo voy partido a partido, como los equipos de fútbol. Lo que venga después, bienvenido”.