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La tradición del día de la Candelaria en la CDMX tiene origen religioso, social y prehispánico. Y a pesar de ser una celebración tan antigua, se mantiene fuerte y vigorosa, llenando de sabor a quien forma parte de ella.
Históricamente, las familias preparaban sus tamales de forma tradicional, pero hoy hay más opciones para quienes quieren continuar con la tradición.
Sin tener que amasar y preparar por horas los tamales que degustarán, aquí te contamos de algunos lugares que puedes visitar para comprar los tuyos y las nuevas tendencias que hay en la capital mexicana para comer tamales.
Los clásicos “verdes, de rajas, dulce y mole” oscilan entre los 20 y 35 pesos y todo un ejército de tamaleros mantiene viva la tradición, llevando a diario sus platillos hasta la puerta de tu casa o negocio.
Tamales de CDMX. Foto: IA | Canva
Dependiendo del gusto de cada quien, puede haber mejores, pero siempre están ahí y al alcance de tu mano.
Pero la creatividad chilanga llegó a tocar de forma contundente a este tradicional platillo que va de lo ostentoso a lo gourmet de una forma espectacular y con precios que arrancan en los 50 pesos y pueden superar los 200 pesos por pieza.
Bañados en salsas espectaculares o con ingredientes que se alejan de lo cotidiano y se convierten en una experiencia para el paladar.
Tamaleras en la historia. Foto: IA | Canva
¿Dónde puedo comprar mis tamales para el Día de la Candelaria en la CDMX?
Depende del gusto, de dónde vivas y de la disponibilidad; puedes ir desde el tamalero que anda por las calles con su triciclo o convertirlo en toda una experiencia “instagrameable”.
Rosetta en la colonia Roma ofrece tamales dulces y salados con toques de exquisitez y expresiones delicadas, que cuestan lo mismo que 10 tamales comprados en la calle, pero esa aventura gastronómica valdrá cada centavo invertido.
Promo de la tamalería Sugar Mon
Los tamales de “Doña Emi” en la esquina de Jalapa y Tlaxcala, en la colonia Roma, son todo un homenaje al proceso ancestral ligado a su elaboración.
María del Carmen es la custodia de la herencia de 68 años haciendo tamales y, desde el principio, han sido su abuela, su madre, ella y sus descendientes los que se han encargado de ir a comprar el maíz, nixtamalizarlo, comprar las hojas y moler la masa.
Todo eso antes de sólo armar los tamales y cocerlos. Todo ese compromiso honra al producto que siempre se ha vendido en la colonia Roma: tamales con sabor de casa, por decisión.
Es el legado por el que doña Carmen ha trabajado los últimos 40 años.
Es difícil ir a escoger el maíz bueno, ir a la cosecha a buscar hoja criolla y encontrar una buena manteca, un queso de leche entera y hasta preparamos desde cero el mole
María del Carmen López - Tamales doña Emi
Tamales doña Emi Los Tamales Balbuena son otros que han luchado por mantener su menú de una forma tradicional.
Tienen un tamaño razonable para ser un platillo que cuesta 45 pesos y luego siguen los oaxaqueños en hoja de plátano y cuestan 47.
Al mismo tiempo, entraron a una tendencia que incluye sabores que no son comunes y elaboran tamales de “Gansito” con la golosina histórica del pastelillo industrializado dentro, que se vende bien y cuesta casi 60 pesos.
Tamalería Suga Mon
Los encuentras en la colonia Jardín Balbuena en el retorno 24 de Fray Servando Teresa de Mier.
Otro de esos sitios con decenas de años de tradición es “La Flor de Lis”, que, además de ser una tamalería tradicional, puede que ahora se convierta en tu salvavidas, si acaso te tocó llevar los tamales a la casa o la oficina por el día de la Candelaria.
Promo de tamalería Emi
Puedes pedir por tu aplicación de comida favorita tus tamales por 48 pesos y te llegan hasta la puerta de tu casa y, si te alcanza el presupuesto, con 100 pesos compras un litro de atole y muchos aseguran que no es por el dinero, sino porque les disgusta hacer filas y perder todo el día en hacer la comida.
¿Cuáles son las novedades para comer tamales este día de la Candelaria en la CDMX?
El primero de verdad te da miedo comértelo, porque son toda una obra de arte creada por Sandra, quien desde hace algún tiempo decidió darles formas inusitadas a sus tamales, en forma de jabón “Zote”, de capibaras, de perritos y muchas más.
Su emprendimiento subsiste entre semana por entregas y compras por internet, pero el fin de semana se coloca en su “Ternu puesto” en el jardín Ramón López Velarde, donde expende muchos otros productos que por lo menos confunden a los sentidos y no sabes si untarlos, ponerlos en un pedestal, guardarlos en la vitrina o darle rienda suelta a devorarlos.
Le echamos muchas ganas para que se lleven una sonrisa, una experiencia y que los haga regresar
Sandra - Emprendedora
Es una luchadora sin inagotable, diseñadora gráfica que llevó al siguiente nivel su preparación. Siente pesar por no poder hacer tantos productos y que se acaben pronto, pero intenta satisfacer el gusto de sus clientes.
Hasta llegó a mi puesto la gente del jabón Zote; yo pensé que me iban a regañar, pero fueron muy buena onda
Sandra - Emprendedora
Tamales sin harina. No es un juego de palabras, porque Patricia Luna, de “Sugar Moon”, puso algo más que atrevimiento en hacer tamales de gelatina.
Tamales de forma de jabón Zote
Son figuras hechas con grenetina, que tienen un parecido extraordinario con un tamal de harina y es además un homenaje a un platillo tradicional, con menos “consecuencias pecaminosas” como lo dice su creadora.
Esta nueva exposición que es la gelatina que deja de ser un complemento y se convierte en un protagonista
“La misma hoja nos da la oportunidad de darle la forma del tamal tradicional que conocemos”. Lo cierto es que juega con tus sentidos y te lleva inevitablemente al deseo de comerte un par de sabores “Oreo”, “Bubulubu” y otros más, aunque no estén calentitos.