VIDEO | ¿Antojo de pan de muerto? Estos lugares de CDMX tienen opciones para todos los bolsillos
El pan de muerto que hoy se vende en la capital es resultado de una evolución de recetas y costumbres. Su forma redonda y sus huesitos tienen distintas interpretaciones, mientras que en CDMX conviven piezas tradicionales.
Resumen y análisis automáticos realizados con Inteligencia Artificial
Tiempo de lectura:
—
¿Fue útil este resumen?
Este resumen y su análisis fueron generados con apoyo de Inteligencia
Artificial.
Aunque buscamos ofrecer claridad y precisión, pueden existir errores, omisiones
o
interpretaciones inexactas. Úsalo como guía rápida y consulta
la
nota completa para obtener el contexto completo.
También cambian los sabores y los precios. Este año, supermercados ofrecen piezas individuales desde poco más de 14 pesos, mientras algunas panaderías tienen recetas artesanales, rellenas o de temporada que cuestan más de 100 pesos.
La capital incluso tuvo en octubre un Festival de Pan de Muerto en el Museo Kaluz, con propuestas que mezclaron la receta tradicional con otros sabores.
Para el pan de muerto no hay una sola explicación sobre el origen del pan de muerto actual. Una versión lo relaciona con alimentos rituales de tiempos prehispánicos, como el papalotlaxcalli o “pan de mariposa”, una preparación de maíz y amaranto que, según relatos recuperados por especialistas, se ofrecía en ceremonias.
Esa referencia ayuda a entender la larga relación entre comida y ritual, pero no significa que aquel alimento fuera igual al pan dulce que hoy se vende en las panaderías.
Pan de Muerto. Foto: crédito: Pexels
La forma que hoy se reconoce como clásica se construyó con el tiempo. Ciencia UNAM señala que la receta del pan de muerto aparece en el recetario Repostería Selecta, de Josefina Velázquez de León, en 1938.
En 1951, el óleo Bodegón con panes mexicanos, de Gustavo Montoya, mostró una pieza con una forma más parecida a la actual: un bollo con pequeñas tiras de masa y una figura al centro. Estos registros permiten hablar de su evolución sin atribuirle una fecha única de invención.
También el sabor se fue armando con ingredientes que ya se usaban en otros panes: anís, agua de azahar y naranja. La combinación de masa dulce, mantequilla, azúcar y notas cítricas es característica de la tradición del centro del país.
La explicación más difundida relaciona la forma circular con el ciclo de la vida y la muerte; las tiras de masa representan huesos o lágrimas, y la bola del centro suele asociarse con un cráneo.
Son interpretaciones simbólicas populares, pero su significado puede variar. Es mejor presentarlas como lecturas extendidas de la forma y no como una explicación histórica única.
Pan de Muerto. Foto: crédito: Pexels
El pan también es parte de las ofrendas colocadas para recordar a familiares y seres queridos. En ellas se acompaña con alimentos, bebidas y otros objetos asociados a la memoria de las personas difuntas.
Por eso, para muchas familias no es únicamente un producto de temporada: se comparte en casa y se coloca en el altar como parte de la conmemoración.
Y no todos los panes tienen huesitos de masa o azúcar. En distintas comunidades, las piezas pueden tener forma de persona, animal u otros elementos de su entorno.
Pan de Muerto. Foto: crédito: Pexels
La investigadora Erika María Méndez Martínez, citada por Ciencia UNAM, explica que esas representaciones expresan formas regionales de entender la vida y la muerte; por ejemplo, registra panes con forma de sirena entre los chinantecos de Oaxaca.
El precio depende del tamaño, los ingredientes y el establecimiento. Una comparación publicada el 26 de octubre reportó piezas individuales de supermercado entre 14.30 y 25.43 pesos: Bodega Aurrera, Chedraui, Walmart, Soriana y La Comer aparecieron dentro de ese rango.
Para presentaciones familiares, de entre 800 gramos y un kilo, los precios reportados fueron de 108 a 211.33 pesos. Son referencias: pueden cambiar por sucursal, promoción o disponibilidad.
En panaderías especializadas hay opciones de mayor precio y sabores distintos. Cardín Pastelería, en Roma Norte, ofrece versiones tradicionales y de cardamomo por 70 pesos, además de una de guayaba por 75. Bruno Brew, en Del Valle Centro, reporta una pieza de temporada por 75 pesos.
Pan de Muerto. Foto: crédito: Pexels
También hay panes artesanales en distintos tamaños. Vendaval, en San Rafael, reporta precios de 40 pesos por 125 gramos, 80 por 250 gramos y 155 por 500 gramos.
Vendaval está en Guillermo Prieto 46, colonia San Rafael. Su pan de masa madre lleva mantequilla artesanal, ralladura de naranja, anís y canela; puede pedirse con azúcar o ajonjolí y también hay alternativas veganas. La información publicada para esta temporada indica que estará disponible hasta el 7 de noviembre, con precios según el tamaño.
Pan de Muerto. Foto: crédito: Pexels
En el sur de la ciudad, Ey Maguey ofrece pan tradicional con anís, naranja y agua de azahar, además de una versión con guayaba.
Se ubica en La Mora, manzana 5, lote 4, Ejidos de San Pedro Mártir, y recibe pedidos por Instagram. Cardín Pastelería, en Coahuila 68, colonia Roma Norte, tiene panes tradicionales, de cardamomo y guayaba.
Otra opción es Bruno Brew, en Miguel Laurent 509, colonia Del Valle Centro, donde se vende una versión rellena de guayaba, canela, lemon grass y chocolate blanco.
Pan de Muerto. Foto: crédito: Pexels
Para una alternativa de menor costo, los supermercados Bodega Aurrera, Chedraui, Walmart, Soriana y La Comer reportaron piezas individuales en el rango señalado. Antes de trasladarte, revisa la existencia y el precio de la sucursal que te quede más cerca.