“Que me lo devuelvan”: la súplica de una mujer tras la desaparición de su esposo en San José del Cabo
A 19 días de la desaparición de su esposo y su cuñado en San José del Cabo, Brenda relata cómo pasó del silencio repentino a una búsqueda marcada por la falta de pistas.
Sin pistas, y con la lentitud en las investigaciones y extorsiones que aprovecharon su desesperación, así ha sido el calvario de Brenda. Foto: Rocío Casas.
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Desde entonces, no hay rastro, no hay información oficial clara y la incertidumbre se ha vuelto permanente.
En entrevista, la mujer decidió romper el silencio y contar su historia con un solo objetivo: que su esposo regrese con vida.
“Me dijo que llegaba en 20 minutos… Y nunca volvió”
Brenda recuerda que la noche del 6 de enero dejó de recibir respuestas de su esposo alrededor de las 8 o 9 de la noche. “Eso fue algo raro, porque él siempre me contestaba”, explica. Aunque los mensajes aparecían como entregados, no hubo respuesta.
“Yo esperé porque siempre me da los buenos días, me dice qué va a hacer, a dónde va. Pero ya no contestó”, relata.
Al paso de las horas, la preocupación creció. Para el jueves, Brenda tuvo claro que algo no estaba bien. “Dije: esto ya no es normal, algo está pasando. Él no es así, no es una persona que se vaya sin avisar”.
Ese mismo viernes tenía programado un vuelo a San José del Cabo para buscarlo, pero una emergencia médica cambió todo. “Se me vino el bebé y tuve que ir al hospital. Ya no pude volar esos días”, cuenta. Más tarde, confirmó la pérdida de su embarazo.
Imagen: Facebook.
Llegaron a BCS buscando estabilidad, no problemas
La pareja había vivido varios años en Estados Unidos y decidió regresar a México porque fueron deportados y por el alto costo de vida. “Allá la renta es muy cara y la vida es difícil”, explicó.
En Baja California Sur vieron una oportunidad por el dominio del inglés de su esposo y el carácter turístico de la zona.
Él trabajaba en un call center por las mañanas y por las noches ambos vendían hot dogs en la colonia Valle, sobre el bulevar Sinaloa. Brenda estaba embarazada y no trabajaba en ese momento.
“Nosotros llegamos con toda la ilusión de salir adelante, de ahorrar para el bebé”, dice. Apenas llevaban unos días viviendo en San José del Cabo y asegura que no tenían conflictos ni relaciones con personas desconocidas. “No conocemos a nadie. Solo a quien nos dejó ponernos a vender y a quien nos vendió la carreta”.
Reiteró que contrario a lo que expresan en las redes sociales, su esposo llevaba una vida tranquila y no se dedicaba a nada ilegal: “Él no se dedica a nada malo, no tiene problemas con nadie. Es trabajador, ayuda cuando puede, quien lo conoce sabe cómo es”.
Sin respuestas oficiales y víctimas de extorsión durante la búsqueda
Aunque existe una carpeta de investigación abierta, Brenda afirma que hasta ahora no ha recibido información concreta. “He ido a declarar y a declarar todo lo que sé, pero no hay ninguna respuesta. Nada. Ni cámaras, ni testigos, absolutamente nada”.
La búsqueda se volvió aún más dolorosa cuando comenzaron las extorsiones. “Me mandaban mensajes diciéndome que lo tenían. Yo con toda la fe, contestaba”, relata. En uno de los casos, los extorsionadores usaron imágenes falsas, presuntamente creadas con inteligencia artificial. “No era él, yo sé que no era mi esposo”.
El apoyo ha venido principalmente de colectivos de búsqueda. “Ellas me han ayudado a pegar fichas, a no perder la fe”, dice. Aun así, la sensación de abandono persiste.
Hoy, su mensaje es directo y sin rodeos: “Si alguien lo tiene, por favor, que me lo regrese. No me importa el carro, no me importa nada, solo quiero a mi esposo de vuelta”.
A 19 días de su desaparición, Brenda mantiene la esperanza y hace un llamado a quien tenga información a proporcionar de manera anónima ante las autoridades o colectivos. “Esto es una desesperación muy grande. Solo quiero saber dónde está”, concluye.