Familia pide respuestas al IMSS en La Paz: su padre lleva cinco cirugías tras operación de vesícula
La hija del paciente asegura que su padre continúa hospitalizado y que la familia ha recibido información distinta sobre las complicaciones surgidas después de una cirugía de vesícula.
La familia asegura que el hombre continúa hospitalizado después de cinco intervenciones quirúrgicas derivadas de las complicaciones que comenzaron tras su cirugía de vesícula. Foto: Cortesía
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"No quería verme en la necesidad de hacer esto, pero ya estamos cansados de no ver mejorías con mi papá." Así inicia el relato que una joven de La Paz publicó en redes sociales, luego de ver a su padre pasar cinco veces por el quirófano después de una cirugía de vesícula que se complicó.
La familia asegura que ha buscado al director del IMSS en dos ocasiones sin conseguir hablar con él, mientras el paciente continúa presentando fiebre, salida de líquido y pus por sus heridas.
El caso fue difundido por la familia a través de redes sociales, donde la hija relató una serie de complicaciones que, según ella, comenzaron después de la primera cirugía. Su principal reclamo es conocer con claridad qué ocurre con el paciente, cuál es su condición actual y qué tratamiento seguirá.
En la imagen se observa una de las bolsas utilizadas durante su hospitalización. Foto: Cortesía
¿Cómo comenzó el caso del paciente hospitalizado en el IMSS?
De acuerdo con el relato de su hija, los problemas comenzaron en junio, cuando su padre presentó un fuerte dolor en uno de los costados del abdomen.
La familia señala que acudió a tres lugares distintos, incluida el área de Urgencias de la Clínica 1 del IMSS en La Paz, donde en cada ocasión fue tratado con omeprazol y analgésicos.
En una de esas visitas, el paciente permaneció una noche internado en Urgencias. Según el testimonio, le administraron omeprazol durante toda la noche y, al no ceder el dolor, únicamente le aumentaron la dosis. Los análisis realizados esa noche resultaron normales, por lo que fue dado de alta aún con dolor.
La hija relata que, en una visita posterior a Urgencias, le informaron que el paciente no contaba con el alta correspondiente en su clínica de adscripción y que debía tramitarla en la Clínica 34, o de lo contrario no volverían a recibirlo.
Tras realizar ese trámite, la familia destaca que la atención en la Clínica 34 fue distinta: obtuvieron una cita rápida y la doctora indicó realizar un ultrasonido y otros estudios para descartar problemas de hígado, úlcera gástrica o vesícula.
Debido a que la cita para el ultrasonido en el IMSS tomaría tiempo, la familia decidió realizarlo de manera particular, donde les informaron sobre la presencia de múltiples piedras en la vesícula.
Los estudios preoperatorios programados por el IMSS, sin embargo, tenían fecha hasta mediados de agosto, pese a que el diagnóstico se obtuvo a finales de junio.
El 10 de agosto, el dolor alcanzó su punto más fuerte: el paciente no toleraba ni siquiera agua.
La familia acudió nuevamente a Urgencias, donde permaneció internado toda la noche y le diagnosticaron colecistitis aguda, tratándolo con medicación intravenosa. A la mañana siguiente, tras presentar vómito con un líquido oscuro y de olor desagradable, fue llevado de urgencia a quirófano.
¿Por qué el paciente ha sido sometido a cinco cirugías?
La primera intervención fue una colecistectomía subtotal abierta. De acuerdo con lo que la familia dice haberles informado los médicos, la cirugía fue complicada por una fuerte inflamación de la vesícula y de los tejidos circundantes (plastrón), lo que impidió retirarla por completo.
En ese momento, según el testimonio, ya se anticipaba que el paciente necesitaría una CPRE, un estudio tipo endoscopia para revisar y tratar la vía biliar, posterior a la cirugía.
Durante la primera semana tras la operación, la familia señala que comenzó a salir un líquido café en abundancia por la herida quirúrgica. Los médicos habrían mencionado la posibilidad de una fístula, una perforación intestinal, por la que la bilis escapaba de su trayecto normal.
Esto llevó a una segunda y tercera cirugía para limpieza de la cavidad y cambio de drenajes, procedimientos que, según relata la hija, no lograron resolver la salida de líquido.
Ante la sospecha de una perforación intestinal, el paciente fue llevado a una cuarta cirugía para buscar directamente la fuga, luego de que tomografías con contraste mostraran acumulación de líquido sin poder localizar su origen.
En esa intervención no se encontró la fístula, pero el drenaje por la herida continuó, cambiando de color hacia un tono amarillo-verdoso oscuro.
Posteriormente, una cirujana que atendió al paciente en fin de semana solicitó un nuevo TAC, en el que se identificó una masa en el intestino que se sospechaba era una piedra proveniente de la vesícula.
Esto derivó en una quinta cirugía, una laparotomía, en la que, según el testimonio familiar, se localizó y extrajo la piedra. La cirujana habría señalado que los tejidos del paciente estaban muy dañados y que se encontró presencia de pus.
Durante una de las nuevas entradas a quirófano, la familia asegura que los médicos localizaron y retiraron esta piedra del intestino del paciente. Foto: Cortesía
De acuerdo con el relato, el primer intento de CPRE no pudo realizarse porque el médico de la Clínica 34 no había sido informado sobre la perforación intestinal.
Cuatro días después de la quinta cirugía, el paciente fue enviado nuevamente a intentar el procedimiento, sin que la familia tenga claridad sobre quién autorizó el estudio estando recién operado.
En ese segundo intento, según cuenta la hija, el médico que realizaba el procedimiento confirmó que el intestino del paciente sí está perforado, ya que el aire introducido durante la CPRE salió por las bolsas de los drenajes.
El propio médico habría comentado que a él se le había informado previamente que no existía perforación, motivo por el cual había aceptado repetir el estudio.
Entre los estudios realizados al paciente se encuentra esta imagen médica compartida por la familia. Foto: Cortesía
¿Qué preocupa a la familia sobre el estado de salud del paciente?
Uno de los principales puntos de la denuncia es la información contradictoria que, según la familia, ha recibido durante toda la hospitalización. La hija asegura que algunos médicos les han hablado de infección, mientras que otros, incluido el médico tratante, les han indicado que los análisis no muestran rastros de una infección grave.
La familia relata que intentó hablar con el director del IMSS en dos ocasiones sin lograrlo. Fue la abuela del paciente quien finalmente consiguió comunicarse con el subdirector, quien les habría asegurado que, de acuerdo con el expediente, el paciente no presenta infección.
Sin embargo, la hija señala que el mismo día en que le realizaban una curación, la herida comenzó a drenar pus además del líquido biliar que ya presentaba desde antes, y que un cirujano confirmó también la salida de gas por la zona. De acuerdo con su testimonio, el paciente tuvo temperatura alta durante la madrugada previa.
"No pueden estar unos médicos diciendo que sí la tiene y otros diciendo que no", expresó la joven, quien además señaló: "Siento que está todo revuelto, estoy tan confundida."
La familia asegura que por estas zonas ha continuado saliendo líquido y que recientemente observó presencia de pus. Foto: Cortesía
Más que señalar un diagnóstico específico, la familia pide que las autoridades del IMSS intervengan para conocer con claridad qué complicaciones enfrenta el paciente y cuál será el procedimiento médico que seguirá.
También solicita información precisa y consistente sobre su condición actual después de las cinco intervenciones a las que ha sido sometido.
"Ya buscamos hablar con el director del IMSS en dos ocasiones, pero no está", relató la joven, quien resumió así la frustración de la familia: "Es muy frustrante que nadie esté recibiendo bien la información de lo que tiene mi papá... ya no sabemos a quién acudir."