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¿Por qué delitos fue vinculada a proceso Selina "N" en Mexicali?
De acuerdo a información obtenida por los medios MF Noticias Mexicali y Código amarillo Mexicali, Selina “N” fue vinculada a proceso por los delitos de homicidio calificado, sustracción de menores y privación ilegal de la libertad, luego de una audiencia realizada en la sala 6 del Centro de Justicia de Río Nuevo, en Mexicali.
La jueza determinó que había elementos para iniciar proceso penal en su contra por hechos ocurridos el 10 de abril de 2026 en la colonia Hidalgo, donde un hombre fue asesinado con arma de fuego y un menor fue sustraído.
Durante la misma audiencia, la defensa consiguió que uno de los delitos imputados cambiara de secuestro agravado a privación ilegal de la libertad, pero se mantuvo el resto de las acusaciones.
La imputada quedó bajo la medida cautelar de prisión preventiva, mientras se desarrolla la investigación complementaria, cuyo plazo fue fijado en seis meses.
De acuerdo con el escrito presentado por Daniel Eduardo, la relación sentimental entre él y Selina “N” terminó aproximadamente a mediados de octubre de 2025.
Según ese documento, ambos habían mantenido una relación por varios años y tuvieron un hijo en común, identificado con las iniciales D.E.G.A. Aunque la relación ya había concluido, seguían teniendo contacto por asuntos relacionados con el menor.
En ese mismo escrito se narra un primer hecho ocurrido el 23 de octubre de 2025 por la mañana. Daniel señaló que recibió una llamada de Selina para que acudiera a su domicilio, ubicado en avenida Níquel 1313, colonia Satélite, en Mexicali.
Según su versión, al llegar en su vehículo, un Chevrolet Malibu, Selina subió por la parte posterior del carro y acostó al menor en el asiento trasero.
Después, le preguntó a Daniel si continuarían su relación. El documento indica que, ante la negativa de él, Selina sacó un arma de fuego, se la colocó primero en la cabeza y le dijo que si no estaba con ella, no estaría con nadie.
Luego, según el mismo escrito, ella dirigió el arma hacia el costado de Daniel y la accionó, aunque no se detonó ninguna bala.
La narración agrega que Daniel bajó del vehículo, fue a la parte trasera, desarmó a Selina y guardó el arma en la cajuela.
Luego comenzó a grabar video mientras, según el documento, ella le pedía en repetidas ocasiones que le devolviera el arma. En esa grabación, siempre de acuerdo con el escrito, Selina habría dicho que sí le había disparado, pero que sabía que el arma no estaba cargada.
También habría mencionado que era mejor que se llevara al niño, porque supuestamente el menor tenía varios días sin comer y estaba descuidado por problemas emocionales de Selina.
Antes de terminar esa videograbación, el escrito asegura que ella lanzó una amenaza directa contra Daniel. Ese mismo día, según el documento, él interpuso una denuncia por amenazas y homicidio en grado de tentativa.
Más adelante, el escrito menciona que, con esa información, Daniel acudió ante un juez en materia familiar para informar lo que estaba ocurriendo respecto al menor y al supuesto descuido por parte de Selina.
Como resultado, se indica que el juez segundo familiar del partido judicial de Mexicali otorgó el 20 de noviembre de 2025 la custodia provisional del niño a Daniel.
En el mismo texto se señala que esa resolución fue comunicada personalmente a Selina, aunque ella le habría respondido que seguiría con sus demandas legales.
Otro hecho incluido en los documentos ocurrió el 7 de diciembre de 2025. Daniel aseguró que, mientras estaba en su domicilio de la calle Padre de la Patria 914, en la colonia Hidalgo, Selina llegó acompañada de dos amigas y rociaron gasolina a su vehículo Chevrolet Malibu.
Después, según su denuncia, le prendieron fuego, lo que causó pérdida total. El escrito sostiene que el acto quedó videograbado por cámaras de seguridad y que tanto esas imágenes como dos testigos permitieron identificar a Selina. Por eso, añadió, el hecho fue denunciado ante la Fiscalía General del Estado.
El documento también refiere que el 20 de diciembre de 2025 Selina volvió al domicilio de Daniel alrededor de las 14:20 horas y entró sin autorización por un área que estaba en reparación.
Según la versión presentada, ella intentó sustraer al menor, pero Daniel logró detenerla en flagrancia y después fue puesta a disposición de la Policía Municipal y del Ministerio Público por allanamiento de morada y violencia familiar. El escrito añade que este episodio también fue videograbado.
Se expone además que el 23 de diciembre, ya de madrugada, Selina obtuvo su libertad porque un juez de control autorizó que llevara su proceso en libertad, aunque con medidas cautelares, entre ellas no salir del país y no acercarse al domicilio ni a Daniel ni a su familia.
Ese mismo 23 de diciembre de 2025, el escrito dice que Selina acudió primero a las 11:06 horas a presentar una denuncia contra Daniel por violencia familiar, donde afirmó que él la torturaba cubriéndole el rostro con bolsas de plástico y poniéndole un arma en la cabeza.
Más tarde, ese mismo día a las 15:04 horas, se señala que acudió con su hija adolescente, identificada como Sheyla, para denunciar que Danielagredía sexualmente a la menor.
En otra parte del documento se afirma que no existían denuncias previas de Selina contra Daniel antes de los hechos narrados, y que esas querellas fueron interpuestas después de que ella había sido detenida.
También se expuso un episodio ocurrido el 28 de febrero de 2026. El escrito señala que ese día, sabiendo que la casa de Daniel tenía cámaras de videograbación, llegó una primera persona que bajó el “break” de la luz para hacer que Daniel saliera de la vivienda.
Según la narración, él salió acompañado de su hijo y de su hermano Rubén. En ese momento habría llegado una segunda persona en motocicleta, quien apuntó a Rubén y disparó, aunque sin lograr herirlo en un primer momento.
El documento del medio Código amarillo Mexicali agrega que luego continuó el ataque y sí logró lesionarlo en una pierna. El supuesto agresor fue detenido en flagrancia porque la motocicleta se apagó.
En la investigación posterior, según el mismo documento, se obtuvieron registros telefónicos que lo ubicaban en comunicación con una hermana de Selina, identificada como Jazmín, y con una amiga llamada Kimberly, antes y después del atentado. El escrito además vincula a Kimberly con el incendio del vehículo de Daniel ocurrido en diciembre.
Finalmente, dentro de los antecedentes, el medio informó que el 9 de abril de 2026 hubo una audiencia de carácter familiar en el juzgado cuarto del partido judicial de Mexicali, derivada de una demanda que Selina había presentado en enero de ese año contra Daniel.
De acuerdo a Código amarillo Mexicali, durante esa audiencia los abogados de Daniel señalaron que Selina se mostró enojada ante los cuestionamientos y cuando se le hicieron ver contradicciones entre su demanda y los hechos que, de acuerdo con esa parte, estaban videograbados.
¿Cómo ocurrió el hecho del 10 de abril por el que Selina "N" fue vinculada por tres delitos en Mexicali?
El punto central del caso se ubica en la noche del 10 de abril de 2026. Según el escrito presentado por Daniel, alrededor de las 8:05 de la noche Selina llegó en un vehículo Hyundai Sonata blanco, propiedad de su hermana Zulema.
El documento agrega que el auto tenía dañado el techo y que Selina iba acompañada por tres sujetos, de los cuales dos bajaron con ella, todos armados.
De acuerdo con esa narración, el grupo ingresó a la casa del hermano de Daniel, identificado como Rubén, un domicilio que no contaba con cámaras de seguridad.
Ahí, según el escrito, tomaron como rehén a la cuñada de Daniel y la amenazaron con matarla si forcejeaba o intentaba escapar.
Después le preguntaron dónde estaba el menor de iniciales D.E.G.A. El texto señala que procedieron a trasladarla por un pasillo que conecta la casa de Rubén con la de Daniel, y que en ese trayecto sí fueron captados por una cámara colocada en ese punto.
La denuncia sostiene que en esa grabación se observa a Selina sujetando del cuello a la cuñada de Daniel, mientras los dos hombres armados avanzan hacia la casa.
Luego, según el mismo relato, los agresores entraron a la habitación donde estaban la madre de Daniel y la cuñada, y les exigieron que dijeran dónde se encontraba el niño. Ambas habrían respondido que no lo sabían porque otras personas lo estaban cuidando.
A partir de eso, el escrito sostiene que Selina y sus acompañantes volvieron a amenazarlas de muerte y exigieron a la madre de Daniel levantarse de la cama porque se las iban a llevar privadas de la libertad hasta encontrar al menor.
El documento agrega que, en medio de esa situación, llegó otra hermana de Daniel, identificada como Eulalia. En ese momento, según la denuncia, también la apuntaron con armas de fuego y la amenazaron con matarla si no decía dónde estaba el menor.
Eulalia salió corriendo del domicilio y detrás de ella salió Selina, todavía sujetando del cuello a la cuñada de Daniel, seguida por uno de los hombres armados.
La narración indica que al llegar a la salida del domicilio encontraron la camioneta en la que había llegado Eulalia junto con sus hijos, su esposo Roberto y el menor. Según el escrito, al ver al niño, Selina se dirigió hacia él y gritó: “entréguenme al niño”.
El documento dice que uno de los testigos se movió a un costado para permitir el acceso a la camioneta, momento en el que la persona armada que acompañaba a Selina le disparó al esposo de Eulalia, identificado como Roberto.
La denuncia agrega que, después de los primeros disparos, Roberto cayó al suelo con las manos hacia arriba en posición de defensa. Aun así, según el escrito, el agresor volvió a descargar el arma sobre su cuerpo.
En medio de eso, Selina tomó al menor, corrió para subir al vehículo Hyundai Sonata y, antes de entrar, gritó a la persona armada que la acompañaba: “vámonos, mata al que sea a la verga”. Después, según el documento, el tirador subió al vehículo y se dieron a la fuga con Selina y el niño.
Otro de los documentos señala que el 12 de abril se logró capturar a Selina cuando todavía tenía al menor de edad.
También indica que el niño fue entregado a su padre, Daniel, y que Selina fue puesta a disposición de la autoridad para enfrentar proceso por tres delitos: uno relacionado con la muerte de Roberto, otro por la privación de la libertad de una de las familiares, y otro por la sustracción del menor.
Con base en lo expuesto durante la audiencia de vinculación, la jueza determinó iniciar proceso penal contra Selina “N” por homicidio calificado, sustracción de menores y privación ilegal de la libertad.
Ese último delito, de acuerdo con lo informado en la propia audiencia, fue reclasificado, ya que originalmente la imputación se había presentado como secuestro agravado.
Durante la diligencia, la madre biológica del menor pidió la palabra para explicar su versión de los hechos. Según lo reportado desde la sala, Selina dijo ante la jueza que entró en depresión y ansiedad por volver a ver a su hijo.
También reconoció que el asunto se le había salido de las manos. Otra de las frases que trascendió de su intervención fue que ella “nomás quería volver a ver a su hijo y saber cómo estaba”.
Pese a esa participación, la jueza consideró que existían datos suficientes para establecer la probable participación material e intelectual de Selina en el allanamiento ocurrido en la colonia Hidalgo, la sustracción del menor y el ataque en el que Roberto perdió la vida por disparos de arma de fuego
. Por eso resolvió vincularla a proceso y mantenerla bajo prisión preventiva.
La causa penal del asunto fue identificada como 03265/2026, mientras que el Número Único de Caso señalado fue el 02-2026-108507. La investigación complementaria tendrá una duración de seis meses.
En ese tiempo, la Fiscalía y las partes podrán seguir recabando entrevistas, dictámenes, videos, registros telefónicos y otros datos para fortalecer o controvertir las acusaciones.
Con esta resolución, Selina “N” no fue sentenciada todavía, pero sí quedó formalmente sujeta a proceso penal por los tres delitos señalados.