Resumen y análisis automáticos realizados con Inteligencia Artificial
Tiempo de lectura:
—
¿Fue útil este resumen?
Este resumen y su análisis fueron generados con apoyo de Inteligencia
Artificial.
Aunque buscamos ofrecer claridad y precisión, pueden existir errores, omisiones
o
interpretaciones inexactas. Úsalo como guía rápida y consulta
la
nota completa para obtener el contexto completo.
En las últimas semanas, ambientalistas han advertido que estos oasis enfrentan nuevas presiones, debido a los proyectos de infraestructura que avanzan en la zona, podrían afectar estos ecosistemas.
¿Por qué ambientalistas advierten que la mascarita peninsular está en riesgo?
La mascarita peninsular es un ave muy pequeña. Mide apenas 14 centímetros y solo vive en algunos oasis de Baja California Sur, que en conjunto ocupan una parte mínima del estado.
Ambientalistas advierten que esta especie vuelve a estar en riesgo por proyectos de infraestructura relacionados con el gas, según denuncias que se han difundido en redes sociales.
La preocupación comenzó esta semana, luego de que se hablara de un gasoducto planeado para el sur del estado. Sobre esta obra no se sabe con claridad por dónde pasará, cuánto costará ni qué efectos podría tener en el entorno.
El punto central de la alerta es el posible daño a los pocos oasis que todavía permiten la supervivencia de la mascarita. Estos lugares concentran agua dulce y vegetación densa, justo lo que necesita esta ave para refugiarse y reproducirse.
Ambientalistas señalan que el problema no es solo una obra más, sino que avance cuando desde hace años científicos han pedido proteger estos sitios.
Aun así, el proyecto sigue adelante en un contexto de poca información pública y de una presión cada vez mayor sobre el agua, un recurso del que depende directamente la especie.
También preocupa que el gasoducto, que podría extenderse por más de 150 kilómetros, atraviese zonas con oasis y acuíferos que alimentan humedales del sur del estado. Cualquier movimiento de tierra, explican, puede cambiar el flujo del agua subterránea.
Si el agua deja de circular como lo hace hoy, los carrizos y tulares pueden secarse, y con ellos desaparecerían los espacios donde la mascarita encuentra alimento y protección.
En redes sociales, el ambientalista Adrián alertó que la especie “está a punto de desaparecer” y que el proyecto se plantea sin información clara sobre su impacto.
Los oasis de Los Cabos ya enfrentan problemas por la extracción de agua, la contaminación y los cambios en el uso del suelo ligados al crecimiento turístico. La llegada de un ducto, advierten, podría agravar esta situación.
Mascarita peninsular en peligro por viaducto, denuncian ambientalistas. Foto: UABCS
¿Cuántos ejemplares de la mascarita peninsular quedan?
La mascarita peninsular es un ave canora endémica de Baja California Sur. Solo habita en oasis con agua dulce permanente y vegetación emergente como tule y carrizo. Estos ecosistemas suman poco más de 20 kilómetros cuadrados en todo el estado.
Según estimaciones científicas, quedan entre 650 y 1,670 individuos adultos, una cifra muy baja para una especie de ave. Está catalogada como vulnerable a nivel internacional y como en peligro de extinción en México desde 1994.
Investigadores de la Universidad Autónoma de Baja California Sur (UABCS) y Pronatura Noroeste recorrieron recientemente 69 oasis del estado para actualizar datos poblacionales y ubicar las zonas más importantes para su conservación.
Alertan que un viaducto pone en riesgo a la mascarita peninsular en BCS. Foto: Visita Los Cabos
¿Qué piden científicos y colectivos para conservar a la mascarita peninsular?
Hasta ahora, no se ha explicado por dónde pasaría el gasoducto ni cómo podría afectar a los oasis. Tampoco se ha presentado información clara sobre los posibles daños al agua y a estos ecosistemas. Esa falta de respuestas es una de las principales preocupaciones de quienes siguen el tema.
Desde hace años, especialistas han pedido que algunos oasis del sur del estado tengan una protección especial, no solo por la mascarita peninsular, sino por todas las plantas y animales que dependen de estos lugares. También existe un plan para cuidar a la especie, pero todavía no se aplica.
Mientras eso ocurre, colectivos ambientales piden que se detengan proyectos que puedan dañar el agua y los oasis. También invitan a la gente a informarse y a no perder de vista lo que está pasando.
El debate no es solo por un ave pequeña, sino por el futuro de los oasis de Baja California Sur. Son espacios frágiles que permiten la vida en el estado más seco del país.